Olivares, un penitenciario de 26 años, se encontraba en la cama con su arma en las manos cuando su mujer que estaba dormida recibió un tiro en la pantorrilla. El hecho ocurrió en los primeros minutos del miércoles, en la Villa Ciccone, Chimbas.
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SUSCRIBITEOlivares, un penitenciario de 26 años, se encontraba en la cama con su arma en las manos cuando su mujer que estaba dormida recibió un tiro en la pantorrilla. El hecho ocurrió en los primeros minutos del miércoles, en la Villa Ciccone, Chimbas.
Olivares llamó al 911 pidiendo ayuda y aseguró que el disparo se produjo cuando “le hacía mantenimiento” a su 9 mm reglamentaria y que fue un accidente. La Policía cree que esto podría haber sido así, aunque iniciaron una investigación para poder determinar si lo que declaró el penitenciario es verdad.
La mujer fue atendida rápidamente por la ambulancia y trasladada al Hospital Rawson, donde al parecer dio la misma versión que su marido. Sufrió una herida en la pierna, donde tiene orificio de entrada y salida del proyectil, y está fuera de peligro.
Por el hecho el hombre quedó bajo la lupa de la Justicia, que inició una causa por lesiones que llevará adelante el Cuarto Juzgado Correccional. Mientras, según explicó a este medio el comisario de la Seccional 17º, el penitenciario no quedó detenido pero sí le retuvieron el arma reglamentaria y la mujer, una vez recuperada, será citada para declarar.
El jefe de la Policía, Luis Martínez, explicó que el uniformado trabaja hace alrededor de un año y medio en el Servicio Penitenciario. Además aclaró que ya comenzó una investigación administrativa por parte del Servicio Penitenciario y de la subsecretaría que investiga a policías y penitenciarios. Es que aunque haya sido un accidente, Olivera podría recibir una sanción interna por el mal uso del arma reglamentaria.
El “accidente” con un arma de penitenciario, que terminó en homicidio
En 2010 hubo otro caso de un incidente con un penitenciario y su arma reglamentaria en Chimbas, cuando Andrés Trigo ultimó a su vecina de 16 años. La chica se llamaba Gisela Bazan y murió de un disparo cuando estaba de visita en la casa del uniformado.
En el caso Trigo, en un principio aseguraron que se trató de un accidente, que se le había escapado el disparo cuando se preparaba para ir al Penal. La policía finalmente dio por tierra esta versión y el hombre fue condenado por homicidio poco después.