La policía detuvo a dos hermanos en horas de la noche que le robaron a un hombre, andaban armados y se enfrentaron a las autoridades.
Según informaron fuentes policiales a Tiempo de San Juan eran más de 22:30 cuando un llamado alertó al halcón 145 del Comando Radioeléctrico de que en el interior de la Villa de Pino, cerca de calle Pedro Álvarez y Pueyrredón, habían dos jóvenes que estaban intentando agredir a las personas y sustraerles sus pertenencias, usando un arma de fuego.
Es así que el cabo Eduardo Centeno, como chofer de la unidad, el oficial ayudante Gustavo Ramos y la agente Liliana Vidal, se hicieron presentes en el lugar. Cuando llegaron vieron a dos sujetos que venían en dirección al patrullero. Los jóvenes se abrieron, pasando por ambos lados del móvil, y antes de hacerlo uno le dio al otro un elemento. De repente uno de los sospechosos pasó por el costado derecho, y les apuntó a las autoridades con un arma, que después se constató que era calibre 22 marca Bersa modelo 62.
Según el relato policial, usando el arma de fuego, el joven le apuntó a la agente, la amenazó de muerte e intentó disparar pero no logró su objetivo, luego quiso escapar. Fue en ese momento cuando el oficial salió corriendo detrás del sospechoso, y en la huida el joven intentó disparar varias veces, pero la bala no salía. Después de varios metros arrojó el arma, y la policía tuvo que hacer varios disparos intimidatorios. Cuando el efectivo logró alcanzarlo cayeron al suelo, y el joven que no quería ser detenido comenzó a forcejear y a arrojar golpes de puño y patadas, pero finalmente se pudo detenerlo.
En ese momento llegó el patrullero con el otro sospechoso. De acuerdo a la policía, cuando este joven se separó de su cómplice pasó al lado de la ventanilla del chofer de la unidad, llevó su mano a la cintura e hizo un movimiento simulando sacar un arma. Fue allí cuando el policía se abalanzó sobre él para evitar que sucediera, el ladrón lo enfrentó y comenzó a pelear. Sin embargo lo detuvieron.
Los violentos jóvenes fueron identificados como dos hermanos de apellido Tornello, uno de 16 años y otro de 18. Además destacaron que el más grande fue quien le pasó el arma de fuego al menor. También explicaron que ambos son conocidos en la Villa del Pino por hechos delictivos como arrebatos.
Una vez en el patrullero el mayor de los Tornello quitó el seguro de la puerta y escapó. En ese momento el oficial bajó del vehículo y logró aprehenderlo rápidamente, según explicaron.
Ya en Comisaría 3º los pesquisas descubrieron que el arma estaba apta para el disparo, pero que el delincuente no se había dado cuenta que tenía puesto el seguro, y por tal motivo no gatillaba. Contaba además con 4 proyectiles del mismo calibre, 22, de los cuales tres estaban en el cargador y uno en la recámara, listo para ser disparado.
En la sede policial se hizo presente un hombre mayor de edad de apellido Páez, quien denunció a los hermanos porque aseguró que le habían robado la bicicleta, un celular y dinero. De acuerdo a lo que Páez explicó a las autoridades los jóvenes lo golpearon con un palo, le apuntaron el arma, le sacaron la bicicleta y ya cuando lo tiraron al suelo le sacaron la billetera y el celular. Sin embargo las pertenencias no fueron recuperadas ya que los efectivos creen que luego del robo los Tornero se deshicieron de los efectos escondiéndolos en algún lugar.
Los detenidos quedaron vinculados al robo y por la resistencia a la autoridad, explicaron desde la policía.