Débora Zamora y se transformó en una pieza clave en la investigación del femicidio de Talía Recabarren, la chica de 17 años que antes fue la pareja del novio de Zamora, Ángel Morales (17).
En el Segundo Juzgado de Menores, a cargo de la jueza María Julia Camus y con la secretaría penal de Gladys Capdevila, le tomaban declaración testimonial a Débora Zamora.
Sus primeros dichos a familiares, amigos y hasta en sede policial sirvieron para orientar a los investigadores.
Incluso, la joven de 21 años y madre de una niña usó la red social Facebook para repudiar el crimen y criticar con dureza a su novio: hasta puso el número de celular de Ángel Morales con la clara intención de escracharlo.
Según confirmaron fuentes de la investigación, la chica también habría recibido la confesión de su novio como autor del homicidio de Talía. Y Débora Zamora se lo habría hecho saber a la policía. Hasta habría orientado a los investigadores hacia el lugar en el que el muchacho de 17 años le dijo que estaba el cadáver.
De acuerdo a fuentes del Segundo Juzgado de Menores, Débora no tendría un vínculo con el crimen de Talía. Al menos hasta el cierre de la edición no había nada que la dejara pegada, ya que en todo momento dio señales de colaborar con la Justicia y complicar a su propio novio.
Fue la familia de Talía quien salpicó públicamente a Débora Zamora con el homicidio, cuando hicieron declaraciones a los medios sosteniendo que también ella hostigaba y amenazaba a Talía.
Como Zamora podía llegar a sufrir algún tipo de agresión por los vecinos zondinos que estaban enardecidos por el crimen de Talía, la jueza María Julia Camus dispuso que fuera demorada en la Central de Policía. Pero judicialmente nunca estuvo vinculada al crimen.
En el caso de que llegar a estarlo, por alguna evidencia que surgiera durante la investigación, automáticamente el caso debería saltar del Segundo Juzgado de Menores al Tercero de Instrucción, a cargo de Guillermo Adárvez, debido a que Débora Zamora es mayor de edad.