Lidia, una mujer de 80 años, fue a la Comisaría 17 a
denunciar un robo violento y se sorprendió cuando le pidieron hacerse un examen
"anal y ginecológico”. Pocas horas después de que se conociera la noticia, el
jefe de la Policía Luis Martínez salió a aclarar la situación.
Según explicó el Comisario General, el oficial de servicio cometió
un error al elegir el formulario que debía llenar con los datos de la mujer. Esto
significó que el documento el lugar de pedir revisar las heridas típicas de un
robo violento habían exámenes propios de delitos sexuales.
Martínez aseguró que "a pesar del error, el médico legista
siempre pregunta a la víctima el hecho por el cual concurre, por lo que la
mujer no corría riesgo de sufrir un examen innecesario”. A pesar de esto, el
jefe reconoció que se trató de un error de procedimiento grave y dijo que "se
van a tomar medidas administrativas severas por este error”.
La máxima autoridad de la policía contó también que
oficiales de la Comisaría "fueron a la casa de la mujer para pedirle disculpas
por el mal momento”. Además, dijo que "somos humanos, cometemos errores pero
también nos hacemos cargo”.