El único detenido por la muerte de Talía Recabarren es menor de edad, por lo que el proceso de la Justicia será atípico. El joven, identificado como Ángel Morales y de 17 años de edad, fue novio de la adolescente y aunque es imputable no puede ir preso ni ser condenado por el delito.
Según comentó la jueza de menores María Julia Camus, sobre el caso concreto del adolescente no puede adelantar nada concreto, ya que se encuentra bajo secreto de sumario. A pesar de esto explicó cuáles son las medidas que se pueden tomar frente a menores de edad imputables que cometen un asesinato.
En un principio, debido a la edad de Morales, el juzgado que intervendrá es el de Menores, que buscará determinar la participación o no en el hecho del adolescente. Si se comprueba la Justicia no lo procesará, porque el joven es menor de edad y no puede recibir una condena.
Según explicó Camus, hasta que cumpla la mayoría de edad el joven podrá recibir medidas tutelares, esto quiere decir que le podrían dar trabajos socioeducativos, hacer que estudie o aprenda un oficio. Al cumplir los 18 años un juez de Instrucción podría iniciar una investigación y procesarlo por el crimen.
La diferencia con un menor de 16 años, que la justicia considera inimputable, es que el adolescente podría ser institucionalizado si la justicia lo considera necesario. En este caso podría ir a parar al Nazario Benavídez, pero no al Penal de Chimbas.