El lunes 8 de Junio Daiana Alejandra Gil, una joven embarazada de 24 años, murió en el Hospital Rawson, y también su bebé, y la familia apunta a un caso de mala praxis. Incluso su madre Mirian Abrego, denunció que se estaban ocultando cosas y que la historia clínica de la joven había desaparecido el día de su muerte.
En este sentido la jueza del Tercer Juzgado Correccional, Mónica Lucero, informó que la historia clínica está en su poder, secuestrada como parte de las medidas judiciales; y despejó las dudas de que fue un médico de la misma Maternidad quien denunció penalmente la muerte dudosa.
Hay un tercer dato a tener en cuenta y que despierta más dudas para la familia y la justicia: de acuerdo a la investigación en un primer momento los médicos que habrían atendido a Daiana no querían practicarle la autopsia, y es por eso que se determinó que firmaban el certificado de defunción, que también se negaban, o se denunciaba la presunta mala praxis.





