El domingo 13 de julio hubo un allanamiento policial por una serie de vehículos robados en un taller clandestino de Rawson. Uno de los cinco vehículos robados estaba en poder del comisario inspector Jorge Cataldo. Este uniformado es quien estuvo a cargo de la Seccional 29 cuando ocurrió el homicidio de Ariel Tapia, en el interior de la Villa Angelita, Santa Lucía.
El taller funciona en calle Doctor Ortega, a metros de Paula Albarracín de Sarmiento, en Rawson. Hasta allí llegó personal policial de la Seccional 24 con una orden de allanamiento, en búsqueda de una serie de vehículos con pedido de secuestro de otras provincias. Finalmente aparecieron un Fiat 128 amarillo, un Polo Clasic gris, un Golf gris, un chasis de un Fiat Duna y el VW Bora de color azul.
Jorge Cataldo apareció repentinamente en el taller en medio del procedimiento, según confirmaron fuentes policiales. No se sabe cómo se enteró de lo que estaba sucediendo en el lugar, lo concreto es que llegó y solicitó llevarse el VW Bora. Este vehículo, según confirmaron desde la policía, tenía pedido de secuestro de Santa Cruz.
Posteriormente las pericias del vehículo indicaron que no tenía ningún número modificado en el motor ni adulteraciones en el chasis. Las mismas fuentes explicaron que es justamente en ese taller donde, según sus investigaciones, modifican los vehículos para que queden “buenos”.
El comisario Jorge Cataldo es quien estaba a cargo de la Seccional 29 en diciembre del 2012 cuando ocurrió el crimen de Ariel Tapia. En aquella oportunidad los vecinos de la Villa Angelita, donde vivía Ariel, atacaron la comisaría en disconformidad con la investigación que Cataldo y sus oficiales realizaron por el hecho. El niño desapareció el 1 de diciembre y apareció el 6, en el interior de una heladera abandonada, a 60 metros de su casa. Tras ese hecho, Cataldo quedó desvinculado de la comisaría y quedó a cargo el comisario Diego Rocha.
DISCUSIÓN EN ESCENA
El comisario de la seccional 24º, Luis Echegaray, habló con Tiempo de San Juan y confirmó que el domingo 13 de julio último tuvo una fuertísima discusión con Cataldo por el VW Bora que estaba en el taller.
“Es cierto que discutimos. Él vino, dijo que el auto era de él y quiso llevárselo. Yo me negué porque el vehículo aún está siendo peritado e investigado”, confirmó el comisario Echegaray.
Respecto de la procedencia del vehículo, Cataldo habría dicho al personal policial aquel día que “se lo había pasado el ‘Tuli’ Carrizo”. Éste hombre, Rodolfo “Tuli” Carrizo, es un conocido delincuente del círculo automotor que registra antecedentes por estafas y adulteración de automotores.
Entre ellas una del año 2004 cuando otro subcomisario quedó involucrado. Se trata de un Fiat 147 que “Tuli” le vendió al subcomisario Walter Delgado, quien lo compró de buena fe, según trascendió en aquel momento.
Los vínculos entre “Tuli” Carrizo y el comisario inspector Jorge Cataldo no han sido comprobados y la investigación continuará a cargo del juez Benito Ortiz, quien está subrogando el Quinto Juzgado de Instrucción. Casualmente, el juez Ortiz es el mismo que tiene a su cargo, en el Primero de Instrucción, la investigación por el homicidio de Ariel Tapia, cuya causa no tiene un solo detenido ni imputado.
Mientras tanto, el VW Bora -según confirmó Echegaray- no fue entregado al comisario inspector Cataldo y continúa bajo pericias e investigado en terreno de la comisaría que llevó a cabo el procedimiento.
viernes 8 de mayo 2026




