El detenido Leónidas Cortez, de 55 años, murió asfixiado. 10 costillas quebradas del lado derecho y 6 del izquierdo, colapsaron los pulmones del reo impidiéndole respirar y ocasionando su muerte. Este fue el informe del médico forense que le realizó la autopsia al cuerpo de Cortez, y fue contundente. "Un paciente con este tipo de lesiones no puede vivir más de cinco minutos, tiene dificultades para hablar y para caminar", dijo el doctor Recabarren, ante el Tribunal de la Sala III.
El testimonio del médico es clave ya que echa luz sobre el lugar donde le dieron a Cortez la golpiza que le costó la vida. El horario del fallecimiento, según la autopsia fue a las 7 de la mañana, momento en el que estaba detenido en una celda de la Comisaría 6ta. Es decir que el golpe certero que le costó la vida fue recibido minutos antes de su muerte, en momentos en los que se encontraba ya detenido y a cargo del calabocero Sergio Rabaj.
La autopsia se convierte en una herramienta clave para dilucidar lo ocurrido ese 14 de diciembre de 2010, debido a que existía la duda sobre si la golpiza a Cortez, le fue propinada por los policías que lo detuvieron en el bosquecito (calle Lemos y 5), en Rawson, o en los calabozos de la comisaría, durante la guardia de Rabaj.
Además de Recabarren, declararon hoy, una policía, Carla Cabrera; uno de los detenidos que estuvo la noche del crimen, Ceferino Ruarte y una vecina de Cortez, que lo vio dirigirse al "bosquecito" con una menor de edad, la noche que fue detenido.
Las audiencias del juicio contra los cuatro policías procesados por haber golpeado hasta la muerte al detenido, Leónidas Cortez, en los calabozos de la Comisaría 6ta, continuará este jueves, con más testimonios y fuentes judiciales aseguraron que es probable que la sentencia recién se dicte a fines de la semana próxima.