En el marco de la PDAC, la cumbre minera más importante del mundo celebrada en Toronto días atrás, Martín Pérez de Solay, CEO de Glencore Argentina, ofreció un panorama cauteloso sobre el futuro del proyecto de cobre El Pachón en San Juan.
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SUSCRIBITEEn Toronto, el directivo de Glencore habló con Forbes. Se mostró entusiasmado por las perspectivas de Agua Rica en Catamarca, pero fue tajante sobre las posibilidades de reactivación del proyecto sanjuanino El Pachón.
En el marco de la PDAC, la cumbre minera más importante del mundo celebrada en Toronto días atrás, Martín Pérez de Solay, CEO de Glencore Argentina, ofreció un panorama cauteloso sobre el futuro del proyecto de cobre El Pachón en San Juan.
Mientras que la empresa acelera los motores para Agua Rica en Catamarca, el histórico proyecto sanjuanino El Pachón parece enfrentar un camino mucho más lento y complejo debido a déficits estructurales de obras, que hacen que las expectativas sobre su arranque sigan solo en ese estadio.
Pérez de Solay fue claro al marcar la diferencia de madurez entre ambos activos. Mientras que Agua Rica ya cuenta con toda la infraestructura necesaria para producir cobre –tiene planta de concentración, ductos y terminal portuaria-, San Juan presenta un escenario mucho más desafiante
"En San Juan sí se requiere más infraestructura", sentenció el directivo, señalando que este es el principal cuello de botella para el gigante sanjuanino que aguarda su puesta en marcha desde la década de 1960.
Al ser consultado específicamente sobre el destino del proyecto en San Juan con la pregunta "¿Y Pachón?", Pérez de Solay respondió de forma directa:
"En Pachón las necesidades de infraestructura son mayores porque Agua Rica tiene toda la infraestructura resuelta, con lo cual el proceso de construcción para Pachón yo creo que va a ser un poco más largo”. Y continuó: “los tiempos de Pachón pueden llevar aproximadamente 4 o 5 años de construcción, es una cosa gigante, seguimos haciendo campañas de perforación y seguimos encontrando".
A pesar de que Glencore solicitó la adhesión al RIGI para El Pachón con una inversión prevista de US$ 9.500 millones para su primera fase, el CEO advirtió que el proyecto aún debe escalar para ser rentable.
Según explicó, en una primera etapa de procesamiento de 185.000 toneladas diarias, el yacimiento produciría entre 180.000 y 220.000 toneladas de concentrado. Sin embargo, fue tajante al afirmar que "el proyecto tiene que crecer para poder generar flujos de fondos en un período razonable".
En efecto, el ambiente minero se dice que el potencial de Pachón es enorme: más de 500.000 toneladas de cobre fino anuales que representarían exportaciones por 5.000 millones de dólares. Pero la realidad técnica y logística impone una pausa a las expectativas de una reactivación inmediata. Además, El Pachón requiere de la sanción de la reforma de la Ley de Glaciares: en la zona mineralizada existe un glaciar de roca que dicen que no produce agua, pero sin una reforma a la ley actual no se podrá intervenir en la zona.
Para Glencore, la prioridad hoy es la reapertura de La Alumbrera y el avance de Agua Rica, cuyos trabajos comenzarían en la segunda mitad de 2026. Mientras tanto, El Pachón, ese gigante que es "más viejo" que el propio CEO, según admitió en la entrevista; seguirá en etapa de perforación y diseño de infraestructura básica antes de ver novedades de inicio de producción.

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