Los frigoríficos controlados por el Senasa que se amoldaron al nuevo sistema de troceo para comercialización minorista de carne vacuna, son casi el 80%. Esta entrará en vigencia a partir del primero de noviembre a nivel nacional pero en San Juan se analizan propuestas y no será a partir de la fecha establecida.
Es que desde la Dirección de Desarrollo Pecuario hubo reuniones este lunes 24 de octubre, donde participaron representantes de trozaderos y abastecedores de carne de la provincia para escuchar al sector frente a las medidas a implementar desde Nación sobre el troceo de la media res bovina para que las piezas no superen los 32 kilogramos de peso y enunciar los alcances de la Resolución Conjunta 4/2021.
Por otro lado, Producción busca soluciones en el tema de la media res y es por eso que se propuso que el troceo se haga en tres cortes: pierna, espalda y paleta, donde cada una de las piezas van a estar identificadas de origen para seguir su trazabilidad. Además, se pidió cierto margen de flexibilidad sobre los pesos de cada corte y la prórroga para enero de 2023 ya que esta normativa regirá desde el 1° de noviembre.
Es por esto que desde la Dirección, Carlos Camuñas informó que se comprometieron a evaluar e iniciar las tratativas pertinentes con los diferentes actores y áreas de Gobierno que sean necesarias para poder otorgar una respuesta a la brevedad.
Cabe recordar que desde comienzos de septiembre de este año el Gobierno Nacional puso en marcha el sistema de comercialización de carne por troceo. Si bien es una normativa que fue sancionada en 2021 no ha sido aplicada hasta ahora pero a partir del 1 de noviembre comenzará a regir. “De darse, en San Juan perderemos la punta de espalda”, sentenció el abastecedor carnicero y empresario sanjuanino, Sebastián Parra a Tiempo de San Juan.
Si bien el pedido de prórroga fue por parte de los frigoríficos del interior y los abastecedores, la Secretaría de Agricultura confirmaron que no habrá prórroga y que a partir del 1º de noviembre próximo los despachos de carne de todos los establecimientos faenadores del país destinadas a comercio minorista, deberán hacerse en unidades resultantes del fraccionamiento de las medias reses en trozos, cuyos pesos individuales no superen los 32 kilogramos.