Ricardo Iorio, el líder de “Almafuerte”, autor de clásicos como “El pibe tigre” y “Sé vos”, tuvo un infarto mientras se encontraba en su casa, ubicada en una zona rural a 80 kilómetros de la ciudad Coronel Suárez.
Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITERicardo Iorio, el líder de “Almafuerte”, autor de clásicos como “El pibe tigre” y “Sé vos”, tuvo un infarto mientras se encontraba en su casa, ubicada en una zona rural a 80 kilómetros de la ciudad Coronel Suárez.
El abogado del músico reveló lo que pasó: “Empezó a sentirse mal en la casa, un fuerte dolor en el pecho, se acostó, llamaron a la ambulancia y falleció en el trayecto; cuando ella llegó ya había fallecido. Se desconocía si había tenido algún problema anterior, la señora me dice que no. Es muy sorpresivo todo. Estaba todo bien, solo sintió ese dolor en el pecho. Una locura. Es una triste noticia”.
Beto se quebró al hablar de la muerte de su íntimo amigo
El conductor arrancó remarcando: “Para mí, un sabio de la vida, ¿no? Nada que no haya dicho estando en vida hasta ayer. En mi caso personal, teníamos tantas coincidencias, desde lo generacional porque teníamos una edad más o menos parecida”.
Casella explicó: “El origen, el Conurbano, el viejo tano en el Mercado de Abasto, acompañar a tu viejo de chiquito a recorrer entre las naves del Mercado de Abasto para comprar la papa, la lechuga, viendo a tu viejo cargar como changarín esos cajones de lechuga, de tomate”.
Lee más: Falleció Ricardo Iorio, el gran referente del heavy metal argentino
El conductor reveló: “Él en un momento hace la diferencia entre los músicos que tuvieron que venir del Conurbano a los que estaban en Capital Federal, más cerca de las discográficas, de los teatros, más cerca de todo. Valoraba mucho en general al tipo que no tuvo un padrino, que no tuvo una familia de intelectuales que lo pudo nutrir intelectualmente, musicalmente. Suerte que tuvieron otros y que por ahí él no tuvo. En nuestro caso nos ubica mucho un origen muy parecido ”.
En medio de su monólogo, el animador fue superado por la emoción, se sacó los auriculares, se levantó y se alejó del micrófono por varios minutos. Su compañero Martín Ciccioli debió cubrirlo.
video