Según la fiscalía, Rudd amenazó por teléfono el 26 de septiembre, lo que llevó a la policía a realizar un registro en la casa del músico en Matua, en la isla Norte, en la que encontró 0,71 gramos de metanfetamina y 130 de cannabis.
El veterano músico llamó a un socio pidiéndole que le "quitaran" a un exguardaespaldas reconvertido en asistente personal al que quería despedir. Al día siguiente llamó al empleado para preguntarle si iba al trabajo y cuando este dijo que sí, Rudd le contestó "voy por ti y te mataré".
Según el portal neozelandés Stuff, las llamadas fueron realizadas poco después de que el primer disco en solitario de Rudd, "Head Job", publicado en agosto, "no funcionara bien", lo que enfureció al músico que decidió despedir a varios empleados, incluida la víctima.
El juez del tribunal de Tauranga mantuvo la libertad condicional a Rudd -que inicialmente había negado haber realizado las llamadas telefónicas- hasta que se dicte sentencia el próximo 26 de junio. El abogado Craig Tuck dijo que buscará el levantamiento de los cargos contra el veterano músico en un caso que atribuyó a una "llamada malhumorada".
En noviembre del año pasado, la Policía retiró por falta de pruebas los cargos de instigación para cometer dos asesinatos contra Rudd, que inicialmente fue acusado de intentar contratar a unos sicarios.
Rudd fue absuelto el año pasado por un tribunal de Nueva Zelanda de haber mentido sobre su consumo de drogas en un informe para renovar su licencia de piloto de helicópteros.
Fuente Efe