Pasó de morocha a rubia platinada y nuevamente a morocha en apenas 21 días. Kim Kardashian hizo explotar Internet con su rotundo e inesperado cambio de look. Subió decenas de fotos con su melena rubísima - incluso una en la que se la ve haciéndose las raíces - hasta que se cansó y volvió a su color natural.
Kim se inspiró en Madonna: "Siempre tuve la imagen de Madonna con el cabello platino en la carpeta de referencias que tengo en mi computadora y esperé mucho tiempo para probar este look”, contó cuando explicaba su drástico cambio de color para el que se puso en manos de Lorri Goddard, la gurú del color en Hollywood y creadora, entre otros rubios, de los tonos platino de Reese Whiterspoon, Jennifer Lawrence y Rosie Huntington-Whiteley.
i bien el dicho popular asegura que las rubias se divierten más, para Kim ser rubia era un trabajo "duro” y "a tiempo completo”, tal y como sentencia ella misma en algunos de sus últimos mensajes subidos a las redes sociales. Y finalmente ocurrió lo que todas esperábamos: volvió a su morocho natural. Pero en este ida y vuelta, ¿cuánto se dañó el pelo de la empresaria?
Fran Alemany, colorista de Art Lab, explicó a Vogue que lo peor ya ha pasado. "Lo realmente agresivo en este caso ha sido pasar de morena a rubia platino, pues es necesario decolorar el pelo más de una vez”. El experto agregó que cuando se parte de un color tan oscuro como el de Kardashian, este proceso es aún más difícil ya que influyen otros factores como el grosor del cabello, la tonalidad inicial y la resistencia que tenga ese cabello a los trabajos técnicos fuertes y agresivos.
Además, cuando se decolora el pelo, el riesgo de no obtener el resultado deseado es muy grande y la sensibilización del cabello es extrema. Otro experto en coloración, Alemany, agrega: "No es necesario un tiempo de rigor para volver a oscurecerse pues lo más agresivo es el aclarado. La textura del pelo decolorado y el daño que haya hecho es difícil de recuperar”.
Fuente: Ah Guapas