Varias familias de trabajadores golondrinas que vivían en condiciones inhumanas en una finca de Tunuyán fueron asistidas esta tarde por inspectores de la subsecretaría de Trabajo, informó el diario mendocino MDZ.
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SUSCRIBITEVarias familias de trabajadores golondrinas que vivían en condiciones inhumanas en una finca de Tunuyán fueron asistidas esta tarde por inspectores de la subsecretaría de Trabajo, informó el diario mendocino MDZ.

Se trata de al menos cinco familias que habitan una chacra ubicada en calle El Infiernillo, en el distrito de Colonia Las Rosas. Allí residen en dos edificaciones separadas. Una de ellas es habitada por el "casero", y presenta un estado de absoluto abandono y falta de mantenimiento. La otra propiedad es, en realidad, un galpón que fue acondicionado para albergar cuatro habitaciones que son habitadas por familias provenientes de San Juan.
Entre los afectados hay niños de entre 3 y 10 años que, al igual que sus padres, vivían en las precarias casas colectivas y debían asearse en una acequia, según lo relataron las víctimas a MDZ. Los inspectores comprobaron que en las casas colectivas solo hay un baño de una pobreza extrema, por lo que debían ir a otro sitio de la finca para poder higienizarse o hacer sus necesidades.

El casero, llamado Ramón, vive con dos hijos, uno de los cuales tiene 14 años y trabaja con él en la cosecha. El hombre, además de habitar una vivienda absolutamente deficiente, presenta una situación laboral precaria y, además, no ha cobrado su salario desde hace tiempo.
En el lugar hay basura de todo tipo desparramada por todo el predio, además de animales de granja sueltos, y para acceder al agua debían traerla de un pozo a varios metros del lugar. Además están rodeados por animales y no poseen la asistencia higiénica necesaria para garantizar condiciones dignas de vida. Incluso entre las familias hay una mujer embarazada y niños con algunas enfermedades crónicas, como celiaquía.
Además de la carencia de baños, las viviendas sufrieron las fuertes lluvias que se registraron en los últimos días, dado que padecieron filtraciones de agua que hacinaron aún más a sus ocupantes.
Trabajo labró una infracción al propietario de la finca y lo emplazó para que realice mejoras en higiene y seguridad, además de laboral. Lo mismo ocurrirá con el contratista de San Juan que trajo a las familias "golondrina". En el momento en que los inspectores estuvieron presentes, varios trabajadores golondrina habían sido trasladados por el contratista a otras fincas para realizar tareas de cosecha, según testificaron sus familiares.
Por su parte, la Direccion de Relaciones Individuales de la Subsecretaría de Trabajo y Empleo pidió la intervención de acción social de la Municipalidad de Tunuyán para que realice el abordaje correspondiente y asista a las familias.
* Informe: Nicolás Munilla
