La explosión en una casa de la ciudad de Río Gallegos, capital de Santa Cruz, que tuvo como saldo dos hombres muertos, habría sido provocada en forma intencional por una de las víctimas en medio de un robo, mientras la Policía detuvo a una mujer, pareja del presunto homicida.
Las pesquisas realizadas por la Policía habrían concluido que las pintadas con la palabra "violador" que se encontraron en la casa habrían sido pintadas con el fin de desviar la investigación y nada tenían que ver con una acusación contra su propietario, José Ricardo Ramírez, de 69 años.
Las sospechas se fortalecieron en contra de la otra víctima fatal del hecho, un hombre apellidado Zotelo que fue encontrado gravemente herido en inmediaciones de la casa y murió horas más tarde en el hospital de la zona, habría cometido un robo y reducido al dueño de casa, para luego provocar la explosión.
Según la información difundida por el diario local Tiempo Sur, por la noche fue detenida la pareja de Zotelo, en cuya vivienda se encontraron varias pertenencias de su vecino Ramírez.
El incidente se produjo alrededor de las 6:30 de este miércoles en una vivienda situada sobre la calle Puerto Santa Cruz, en el barrio APAP. El estallido provocó un voraz incendio en la casa y que varias viviendas vecinas sufrieron estallido de vidrios, entre otros daños.
El cuerpo de Ramírez fue encontrado atado en el interior del baño, mientras que Zotelo fue hallado con graves quemaduras en las afueras de la casa. En la mayoría de las paredes se encontraron pintadas con la palabra violador, pero no se encontraron denuncias, ni testimonios entre vecinos que indiquen que el dueño de casa, que vivía solo, haya incurrido en delitos sexuales.
Una de las hipótesis, según trascendió, es que Zotelo entró a robar a la casa de su vecino, fue sorprendido por éste y terminó asesinándolo, mientras que la explosión, en la que terminó mortalmente herido, la habría provocado más tarde para encubrir el crimen.