Crimen de Ezequiel Agrest

Prisión perpetua para el único acusado

El confeso asesino del estudiante de cine Ezequiel Agrest, ejecutado de un balazo durante un robo cometido el 8 de julio del año pasado en una casa del barrio de Caballito, fue condenado hoy a prisión perpetua.
lunes, 16 de abril de 2012 · 19:15

En un fallo por mayoría, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 28 porteño consideró a Sebastián Pantano (26) autor material de "robo calificado, portación ilegal de arma de fuego y homicidio criminis causa", tal como habían reclamado la fiscalía y la querella, al considerar que mató para lograr la impunidad en el robo.

La disidencia de los jueces no estuvo dada en la culpabilidad de Pantano, por la que hubo voto unánime, sino en la calificación del homicidio.

Si bien en la audiencia de hoy no se aclaró, fuentes judiciales informaron a Télam que el presidente del tribunal, Carlos Rengel Mirat, y el vocal Carlos Mariano Chediek consideraron el crimen como un homicidio "criminis causa", mientras que el juez Luis Oscar Márquez votó en minoría por "homicidio en ocasión de robo".

La jornada se inició con las últimas palabras del acusado, quien algo nervioso y en un discurso de media hora, algo inusual para este trámite, aseguró que lamentaba lo que había hecho -como lo hizo en la última jornada del debate-, pidió perdón a su familia, a su mujer y a su beba que no conoce y solicitó que lo trasladen al mismo penal donde está purgando una condena su hermano.

"Es un actor consumado. Armó esta escena para inspirar lástima, cuando su conducta demuestra que no es tan inocente", dijo la madre de la víctima, la filósofa Diana Cohen Agrest, sobre las palabras de Pantano.

Tras un cuarto intermedio de una hora, los jueces leyeron el veredicto en una sala que estuvo desbordada por 30 familiares y amigos de la víctima que, en su mayoría, tenían puesta una remera estampada con la leyenda "Justicia para Ezequiel Agrest" y una foto de la víctima.

Cuando el juez Rengel Mirat anunció que la pena era de prisión perpetua, el público estalló en un aplauso y los padres del estudiante asesinado y sus dos hermanas se abrazaron llorando.

Desde que ingresaron a la sala los reporteros gráficos y camarógrafos de TV para tomar imágenes, Pantano -vestido con jeans azules, polera blanca y zapatillas-, nunca levantó la mirada y escuchó su condena con la cabeza apoyada en uno de sus brazos sobre el escritorio.

Una vez concluida la lectura, Gustavo Agrest, padre de Ezequiel, se acercó unos metros al acusado para gritarle: "¡Pudrite en la cárcel, hijo de puta!", pero no hubo reacción del condenado.

Los padres de la víctima y sus abogados querellantes, Carlos Pousa Bogado y Daniel Borojovich, se mostraron conformes con el fallo.

Con esta condena, el tribunal avaló la teoría del fiscal Mario Montoya quien al alegar y pedir la prisión perpetua, explicó que Pantano "disparó a matar y con la intención de asegurar el botín" que acababa de obtener en la casa donde estaba cometiendo el robo.

En cambio, rechazó la hipótesis del imputado, quien al aceptar declarar la semana pasada en el juicio, pero sin contestar preguntas, confesó ser el autor del crimen pero dijo que se le "fue la mano" y que el disparo fue "accidental".

El hecho ocurrió el 8 de julio del año pasado, en una casa situada en el pasaje Bertrés al 500, casi Pedro Goyena, de Caballito, donde vive Lucía Agosta, una compañera de estudio de Agrest, cuando ambos fueron sorprendidos por un delincuente armado que ingresó a robar cuando bajaban cosas de un auto.

El asaltante, quien actuó solo, los amenazó con una pistola calibre .45 que nunca fue encontrada y los hizo ingresar a la casa, por lo que la joven le entregó dinero en efectivo.

No obstante, el delincuente no quedó conforme con el botín obtenido y maniató a Agosta y a su hermano Andrés y, cuando se disponía a hacerlo con Agrest, éste se resistió, por lo que primero lo golpeó con la culata del arma en la cabeza y luego le disparó dos tiros, uno de los cuales impactó en el suelo y el otro atravesó un brazo, ingresó por el tórax y le causó la muerte.

Pantano, hijo de un Policía Federal, fue detenido un mes después del crimen en la localidad bonaerense de Lomas de Zamora, e intentó ocultar su identidad al exhibir un DNI falso.

La clave para hallar al sospechoso fue que en el lugar del hecho había olvidado una mochila que contenía su currículum con datos personales, el cual, según la madre de Ezequiel, era utilizado en caso que la policía lo detuviera por merodear alguna zona y lo presentaba para que pareciera que estaba buscando trabajo.

Pantano ya fue condenado por "portación ilegal y encubrimiento" en 2006 y por "tentativa de robo agravado" en 2010, y gozaba del beneficio de la libertad condicional al momento del homicidio de Agrest.

Fuente: Telam

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