Los funcionarios no tomarían el agua cercana a las explotaciones mineras de la Cordillera de los Andes. Tampoco dejarían que sus hijos lo hagan, ni sus mascotas, al menos si se guían por el manual de Educación Ambiental que acaba de editar el Gobierno, con advertencias sobre los peligros devastadores que esta industria puede ocasionar si no se controlan sus métodos.
“La minería implica la explotación de un recurso no renovable mediante procedimientos destructivos o contaminantes”, dice el nuevo libro, que, de acuerdo a los anuncios hechos hasta aquí, será repartido en 100 mil escuelas de todo el país.
lunes 18 de mayo 2026





