La seguridad vial en Argentina podría experimentar una transformación radical. Actualmente, se analiza la implementación de un nuevo sistema de radares inteligentes que mide la velocidad promedio de los vehículos en tramos completos de rutas o autopistas. Esta tecnología, conocida como control "punto a punto", ya es un estándar en varios países europeos y busca terminar con la conducta de frenar bruscamente solo al ver un radar tradicional.¿Cómo funciona el sistema "punto a punto"?A diferencia de las fotomultas convencionales, que registran la velocidad en un instante y lugar específico, este mecanismo utiliza un enfoque basado en el tiempo y la distancia. El proceso se divide en tres pasos clave:
- Registro de entrada: Una cámara instalada en un punto de la traza registra la patente del vehículo y el horario exacto de paso.
- Registro de salida: Kilómetros más adelante, una segunda cámara vuelve a captar la patente y el tiempo de paso.
- Cálculo automático: Un software integrado procesa la distancia entre ambos puntos y el tiempo transcurrido para determinar la velocidad promedio del trayecto. Si este promedio supera el límite permitido para ese tramo, el sistema genera la infracción de manera automática.
¿Por qué es casi imposible de evitar?
La mayor ventaja de este sistema —y el mayor desafío para los infractores— es que evalúa una conducta de manejo sostenida.
- Inutilidad de la frenada brusca: En los radares fijos tradicionales, muchos conductores reducen la velocidad solo metros antes de la cámara y vuelven a acelerar inmediatamente después. Con el radar de velocidad promedio, esta maniobra es inútil, ya que lo que importa es el tiempo total invertido en recorrer el tramo.
- Fomenta la conducción constante: Al no poder "engañar" al sistema con maniobras puntuales, se busca incentivar una conducción más previsible, constante y sin movimientos bruscos, lo que reduce el riesgo de accidentes.
- Monitoreo digital: El sistema utiliza bases de datos integradas y monitoreo digital, lo que dificulta cualquier intento de evasión de la sanción.
El camino para su puesta en marcha en Argentina
Aunque la iniciativa ya está siendo evaluada por las autoridades, su desembarco en las rutas nacionales no será inmediato. Para que este sistema entre en funcionamiento, debe atravesar varias etapas:
- Análisis y Homologación: Actualmente, el proyecto se encuentra en etapa de estudio. Deberá superar procesos de homologación técnica y contar con la aprobación normativa necesaria para que las multas tengan validez legal.
- Adecuación de Infraestructura: Será necesaria la instalación de cámaras conectadas y una señalización específica en los sectores controlados, advirtiendo a los conductores que están ingresando a un tramo de velocidad promedio.
- Experiencia Internacional: Argentina sigue los pasos de países como el Reino Unido, Italia, España, Austria y los Países Bajos, donde estos radares han demostrado reducir significativamente los excesos de velocidad y las víctimas fatales. Incluso Uruguay está estudiando avanzar con sistemas similares antes de que termine el año.
De prosperar el proyecto, marcaría el cambio más importante en la fiscalización vial de los últimos años, priorizando la seguridad constante sobre la sanción instantánea.