Un sismo de 5.5 grados de magnitud en la escala de Richter sacudió este jueves al mediodía la provincia de La Rioja, generando un fuerte susto entre sus habitantes y dejando escenas de tensión en varias localidades del norte argentino. El movimiento telúrico también se sintió en provincias cercanas como Catamarca, Córdoba, Tucumán y San Juan.
Según el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres), el epicentro fue localizado a unos 108 kilómetros al noroeste de la capital riojana, a solo 7 kilómetros de profundidad, lo que amplificó su percepción en superficie. Fue el tercer sismo del día en esa zona, aunque muy superior a los dos anteriores, que apenas superaron los 2.7 grados.
En la localidad de Famatina, cercana al epicentro, la intendenta Adriana Oliva relató que el temblor fue “terrible” y causó momentos de gran pánico: “Parecía que se te caía la casa encima. Gracias a Dios, no tenemos víctimas, pero sí derrumbes en viviendas de adobe y cortes de energía”.
Defensa Civil reportó desprendimientos en cerros de la zona norte del distrito Campana y en la parroquia Santo Domingo, aunque sin causar mayores daños materiales ni heridos. Algunos vecinos fueron atendidos en hospitales por crisis nerviosas, pero sin consecuencias físicas graves.
La intensidad del sismo también fue registrada en redes sociales, donde circularon imágenes de los cerros cubiertos por nubes de polvo tras el derrumbe de rocas y tierra.
El último sismo de esta magnitud en la provincia de La Rioja se había registrado en 2002, con una magnitud de 6.0 grados, y causó serios daños en construcciones precarias.
Además del temblor riojano, este 1° de mayo también se detectaron movimientos sísmicos en otras provincias como Neuquén, Salta y San Juan, lo que activó alertas preventivas, aunque sin consecuencias significativas.