Los coleccionistas de monedas y billetes le prestan mucha atención a todas aquellas divisas que son realmente difíciles de hallar y están dispuestos a desembolsar grandes sumas de dinero por ellas.
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SUSCRIBITEEstas divisas acuñadas en el año 1995 son muy buscadas por los coleccionistas gracias a una falla muy especial que presentan.
Los coleccionistas de monedas y billetes le prestan mucha atención a todas aquellas divisas que son realmente difíciles de hallar y están dispuestos a desembolsar grandes sumas de dinero por ellas.
Por ejemplo, de la edición 1995 de la clásica moneda de 1 peso se acuñaron varias divisas que, en vez de decir “provincias” dice “provingias” (sic).
Por esa “G” mal colocada, cada una de estas divisas son muy apreciadas por los coleccionistas que pagan verdaderas fortunas para conseguirlas. Para citar un caso reciente, un hombre, en una conocida plataforma argentina, cuyas iniciales son ML, ofrece una moneda de este tipo por 5.300.000 pesos argentinos.
El cibernauta, demostrando ser un excelente vendedor aclara varios detalles fundamentales: “Una oportunidad única para completar tu colección por un precio accesible, sin tener que lidiar con timadores o estafadores. Tu consulta no molesta, reconforta. No dudes en ponerte en contacto conmigo. El precio se puede dividir en cuotas de acuerdo a tu necesidad o presupuesto. Abrazo”.
Son las fallas que se producen al momento de realizarse una moneda. Se dividen en tres categorías muy diferentes:
Un detalle curioso es que, según los expertos, muchas veces son los propios empleados de la casa de la moneda quienes generan fallas a propósito para poder venderles esas divisas mal acuñada a los coleccionistas de todo el mundo a precios infladísimos.
