En un nuevo paso hacia la modernización del sistema registral, el Ministerio de Justicia de la Nación oficializó la centralización de los legajos de vehículos que no hayan registrado movimientos en los últimos quince años. La medida, oficializada a través de la disposición 58/2026 en el Boletín Oficial, busca reducir la carga administrativa en las dependencias seccionales y acelerar la transformación hacia un esquema íntegramente digital.
Alcance y procedimiento de la medida
La normativa establece que los Registros del Automotor de todo el país deben identificar y remitir los denominados "Legajos B" a la Dirección Nacional de los Registros de la Propiedad Automotor. Esta disposición alcanza a aquellos dominios que no hayan solicitado trámites recientes, tales como reimpresión de patentes, informes de dominio, cédulas de conductores autorizados (antigua cédula azul) o transferencias de venta.
Una vez recibida la notificación oficial por correo electrónico, cada oficina registral dispondrá de un plazo de quince días hábiles para separar, ordenar y embalar la documentación física. Posteriormente, estos expedientes serán migrados al Sistema Único de Registración de Automotores (SURA). Aunque el papel quede bajo resguardo centralizado, la trazabilidad y el acceso a la información seguirán garantizados de manera digital.
En caso de que un usuario requiera realizar un trámite sobre un dominio archivado, el Registro Seccional deberá gestionar un "Certificado Dominial" digital a través del Sistema de Asignación Electrónica (ACE).
Hacia el fin de las "cajas políticas" y la modernización
Esta reforma se enmarca en el DNU 70/2023, que propone un servicio de inscripción remoto, abierto y estandarizado. Según fuentes oficiales, el proceso busca desmantelar el viejo sistema de registros, históricamente cuestionado por ser utilizado como "cajas políticas" mediante la asignación de titulares de dependencias.
La transición no está exenta de desafíos. El sistema actual todavía interactúa con ACARA (Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina), entidad señalada por administrar recursos provenientes de la venta de formularios que deberían corresponder al Estado. Además, la digitalización total enfrenta la complejidad de procesar miles de expedientes físicos distribuidos en toda la geografía nacional.
Antecedentes y el rol del RUNA
El camino hacia la digitalización comenzó en 2024 con el cierre de dependencias y la eliminación de aranceles para reducir costos a los usuarios. Un pilar clave de este cambio es el RUNA (Registro Único Nacional Automotor), un sistema opcional que permite inscribir vehículos 0km directamente en las concesionarias, sin necesidad de acudir a un registro tradicional.
Si bien el RUNA todavía requiere ajustes, especialmente en localidades del interior donde algunos trámites no logran completarse fuera de las oficinas tradicionales, el Gobierno confía en repetir el éxito de otras herramientas digitales. Como referencia, destacan que la Licencia Nacional de Conducir y las cédulas digitales en la app MiArgentina ya funcionan sin inconvenientes tras sus respectivos períodos de adaptación.
La centralización de estos legajos inactivos representa, para las autoridades, un paso fundamental para tomar el control de la documentación y avanzar definitivamente hacia un sistema registral moderno y eficiente.