Eduardo Alejandro Bentancourt (44), el enfermero que fue encontrado sin vida en su departamento de Palermo, murió como consecuencia de una “cardiopatía hipertrófica y dilatada con congestión pulmonar”.
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SUSCRIBITEEduardo Bentancourt (44) era de Gualeguaychú y había llegado a Buenos Aires hacía un mes para buscar trabajo. El cuerpo presentaba una lesión compatible con una punción venosa en un brazo y en el lugar había una jeringa y aguja usadas.
Eduardo Alejandro Bentancourt (44), el enfermero que fue encontrado sin vida en su departamento de Palermo, murió como consecuencia de una “cardiopatía hipertrófica y dilatada con congestión pulmonar”.
Así lo indicó el informe preliminar de la autopsia solicitada por la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 21, a cargo del fiscal Carlos Alberto Vasser.
Todavía resta el informe histopatológico y toxicológico que podrían determinar si había consumo de sustancias halladas en su departamento.
La familia de Betancourt no tenía contacto con él desde el lunes y, como no respondía sus llamados, la hermana viajó desde Entre Ríos y denunció esta situación a la Policía.
Finalmente, el viernes alrededor de las 16 ingresaron al departamento que el enfermero alquilaba en el noveno piso del edificio en Fray Justo Santa María de Oro 2428 y lo encontraron muerto.
Allí encontraron al menos 112 ampollas de distintas drogas, entre ellas propofol y fentanilo, de las que todavía no se ha establecido la trazabilidad.
"El informe forense indica que el cuerpo presentaba una venopuntura con halo equimótico (signo de vitalidad) en el pliegue del codo derecho, sin otras lesiones traumáticas ni indicios de heridas defensivas. Asimismo, se estableció que la persona fallecida se encontraba en posición sentada al momento de su muerte y que padecía una patología cardiovascular preexistente", informaron en el sitio Fiscales.gob.ar.
En relación con la data de muerte, los profesionales estimaron que ocurrió entre tres y cinco días previos a la autopsia, realizada el 4 de abril de 2026 a las 8.
Además, de acuerdo a la información oficial, peritos de la Unidad Criminalística Móvil de la Policía de la Ciudad que relevaron las cámaras de seguridad, no hallaron, hasta el momento, "indicios o elementos que permitan suponer la participación de terceras personas".
En la cocina había cuatro ampollas abiertas de midazolam -utilizado como sedante, hipnótico, ansiolítico y miorrelajante- y fentanilo; guantes de látex descartables y una jeringa y aguja utilizadas. También, tres teléfonos celulares y documentación y tarjetas del enfermero.
En una bolsa que estaba adentro de una caja encontraron al menos 112 ampollas de distintas drogas, sin utilizar: 5 de propofol, 7 de lidocaína, 5 de difehidramina, 5 de dipirona, 8 de hiosina, 5 de fentanilo, 12 de diclofenac, 2 de clonazepam, 20 de midazolam, 7 de dexametazona, 1 de adrenalina, 1 de haloperidol, 12 de metoclopranida, 7 de diazepam, 6 de ketorolac, 1 de lorazepam, 5 de cloruro de potasio, 1 de cetriaxona, 1 de penicilina y 1 de succinilicolina.
La fiscalía dispuso medidas para determinar su trazabilidad, origen y eventuales responsabilidades vinculadas a su forma de obtención.
FUENTE: Clarín
