Las particulares características que presenta la Costa Atlántica este año. Foto: La Capital MDP
La Costa Atlántica vive un verano distinto al habitual, según los expertos. Aguas más cálidas y sorprendentemente transparentes generan lo que especialistas ya llaman “efecto Caribe”, una situación poco frecuente que podría mantenerse durante gran parte de la temporada estival.
La temporada de verano trajo una sorpresa tan visible como agradable para quienes disfrutan de la Costa Atlántica. En playas como Mar del Plata, el mar presenta características poco comunes: temperaturas más elevadas y una transparencia inusual que recuerda a destinos tropicales, muy lejos de la clásica imagen de aguas frías y oscuras del litoral argentino.
Según mediciones satelitales realizadas en distintos puntos de la costa, la temperatura superficial del mar se encuentra hasta 3 grados por encima del promedio histórico. Este incremento térmico ya se percibe claramente entre los bañistas y modifica la experiencia tradicional de ingresar al mar durante las vacaciones.
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Foto: La Capital MDP
Las imágenes satelitales permiten explicar el origen del fenómeno. De manera excepcional, la Corriente de Brasil, compuesta por aguas cálidas, avanzó más al sur de lo habitual y se apoyó sobre el litoral marítimo, llegando incluso a influir sobre el Río de la Plata. En sentido contrario, la Corriente de Malvinas, caracterizada por aguas frías, aparece en retroceso.
Al respecto, citado por el diario Clarín, el doctor en Meteorología y Oceanografía Pedro Di Nezio señaló que este corrimiento no solo eleva la temperatura del agua, sino que también impacta directamente en su transparencia. “Las aguas frías de la Corriente de Malvinas son ricas en nutrientes y fitoplancton, lo que les da el tono verdoso o amarronado típico del mar argentino. En cambio, las aguas tropicales tienen menos fitoplancton, por eso se ven más claras y reflejan mejor el color del cielo”, explicó el especialista.
En Mar del Plata, el “efecto Caribe” comenzó a notarse con fuerza desde fines de diciembre, favorecido por jornadas de mar calmo y altas temperaturas, que permitieron observar el fondo arenoso incluso cerca de la rompiente. Si bien algunas tormentas redujeron temporalmente esa claridad al remover arena en suspensión, en varias playas la transparencia volvió a aparecer de manera intermitente.
De acuerdo con los especialistas, este fenómeno podría mantenerse durante el resto del verano, ya que las corrientes marinas se desplazan lentamente y suelen sostenerse en el tiempo. Así, el “efecto Caribe” promete seguir siendo uno de los grandes atractivos naturales de la temporada 2026 en la Costa Atlántica.