Con críticas extraordinarias hacia sus aliados europeos, Donald Trump reveló lo que quiere para el mundo. El presidente tiene la intención de que Estados Unidos mantenga una mayor presencia militar en el hemisferio occidental en el futuro para combatir la migración, las drogas y el ascenso de potencias adversarias en la región, según su nueva Estrategia de Seguridad Nacional.
Trump describió el documento como una "hoja de ruta" para garantizar que Estados Unidos siga siendo "la nación más grande y exitosa en la historia de la humanidad".
La Estrategia de Seguridad Nacional de Trump, que la Casa Blanca publicó discretamente el jueves, tiene palabras duras para Europa, sugiriendo que está en declive civilizacional, y presta relativamente poca atención a Oriente Medio y África.
En el texto, se señala que Europa enfrenta "el real y más marcado prospecto de borrado civilizacional" ("the real and more stark prospect of civilizational erasure").
El informe va más allá, advirtiendo que, si las tendencias actuales continúan, el continente podría volverse "irreconocible en 20 años o menos".
En esencia, se refiere al fin de la civilización europea no en un sentido de destrucción física, sino de demolición cultural e identitaria.
El término es una retórica fuerte que está directamente ligada a las preocupaciones y teorías promovidas por la extrema derecha europea y estadounidense, y se basa en la creencia de que las poblaciones blancas y tradicionales de Europa están siendo deliberadamente reemplazadas por inmigrantes no europeos (especialmente de mayoría musulmana) debido a la migración masiva y a las bajas tasas de natalidad entre los europeos nativos.
El documento tiene un enfoque inusualmente fuerte en el Hemisferio Occidental, que presenta en gran medida como una forma de proteger el territorio estadounidense. Afirma que "la seguridad fronteriza es el elemento principal de la seguridad nacional" y hace referencias veladas a los esfuerzos de China por ganar posiciones en el "patio trasero" de América.
"Estados Unidos debe ser preeminente en el Hemisferio Occidental como condición para nuestra seguridad y prosperidad, una condición que nos permite afirmarnos con confianza donde y cuando lo necesitemos en la región", afirma el documento, según describe Politico.
"Los términos de nuestras alianzas, y los términos bajo los cuales proporcionamos cualquier tipo de ayuda, deben estar supeditados a la disminución de la influencia externa adversaria, desde el control de instalaciones militares, puertos e infraestructura clave hasta la compra de activos estratégicos ampliamente definidos".
El "Corolario Trump" de la Doctrina Monroe
El documento describe tales planes como parte de un "Corolario Trump" de la Doctrina Monroe. Esta última es la noción establecida por el presidente James Monroe en 1823 de que EE.UU. no tolerará interferencia extranjera maligna en su propio hemisferio
Según señala Politico, el documento de Trump ha enfrentado retrasos en parte debido a debates dentro de la administración sobre elementos relacionados con China.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, presionó para suavizar parte del lenguaje sobre Beijing, según dos personas familiarizadas con el asunto a las que se les concedió el anonimato para describir las deliberaciones internas. Bessent está actualmente involucrado en negociaciones comerciales sensibles de EE. UU. con China, y el propio Trump se muestra cauteloso ante las delicadas relaciones con Beijing.
La nueva Estrategia de Seguridad Nacional dice que EE.UU. tiene que tomar decisiones desafiantes en el ámbito global.
"Después del final de la Guerra Fría, las élites de la política exterior estadounidense se convencieron a sí mismas de que la dominación estadounidense permanente de todo el mundo era lo mejor para nuestro país. Sin embargo, los asuntos de otros países son nuestra preocupación solo si sus actividades amenazan directamente nuestros intereses", afirma el documento.
Un cambio drástico en la postura de EE.UU. frente al mundo
El giro principal que plantea la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Trump, en comparación con la postura tradicional de Estados Unidos desde la Guerra Fría, es un cambio drástico de prioridades y filosofía.
El cambio puede resumirse como un abandono del Liderazgo Global Basado en Valores y Alianzas Multilaterales hacia una Seguridad Basada en el Terreno Nacional y la Influencia Unilateral en el Hemisferio Occidental.
La respuesta de Europa
Los políticos europeos han comenzado a reaccionar y el ministro de Asuntos Exteriores alemán, Johann Wadephul, dijo que su país no necesitaba "asesoramiento externo".
La administración Trump ha fomentado vínculos con el partido ultraderechista AfD en Alemania, clasificado como tal por la inteligencia alemana.
El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Wadephul, enfatizó que "Estados Unidos es y seguirá siendo nuestro aliado más importante en la alianza (de la OTAN). Sin embargo, esta alianza se centra en abordar cuestiones de política de seguridad".
"Creo que las cuestiones de libertad de expresión o la organización de nuestras sociedades libres no tienen cabida (en la estrategia)], al menos en lo que respecta a Alemania", añadió.
Ucrania
En referencia a la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia, el documento afirma que Europa carece de "autoconfianza" en su relación con Rusia.
Gestionar las relaciones europeas con Rusia requerirá una importante participación de Estados Unidos, afirma el documento, añadiendo que es un interés fundamental para Estados Unidos que cesen las hostilidades en Ucrania.
Venezuela y el narcotráfico
La nueva Estrategia de Seguridad Nacional menciona tanto a Venezuela como el narcotráfico, al ser temas centrales dentro del enfoque de la administración en el Hemisferio Occidental y en la seguridad fronteriza.
La estrategia identifica las organizaciones criminales transnacionales (como los cárteles y las redes de narcotráfico) como una amenaza directa a la seguridad nacional y pública de Estados Unidos.
El documento exige el uso de una mayor presencia militar en el Hemisferio Occidental para "combatir la migración, las drogas y el ascenso de potencias adversarias en la región".
Parte de esta estrategia ya se ha visto desde septiembre con el ataque a presuntas narcolanchas en el mar y en la intervención para derrocar a líderes izquierdistas, buscando un cambio de gobierno en la Venezuela de Nicolás Maduro.
El texto menciona explícitamente la necesidad de que los gobiernos del hemisferio cooperen contra "narco-terroristas, cárteles y otras organizaciones criminales transnacionales". V .
FUENTE: Clarín con información de Politico, BBC News y agencias