La intención del Gobierno nacional de avanzar con la desregulación del mercado farmacéutico y habilitar la venta de medicamentos de venta libre fuera de las farmacias generó fuerte repercusión en San Juan, donde referentes del sector encendieron señales de alarma por el posible impacto sanitario y económico de la medida. La propuesta, que aún se encuentra en etapa de análisis a nivel nacional, plantea un cambio profundo en el esquema de comercialización vigente desde hace décadas en Argentina y abrió un debate que rápidamente se trasladó a las provincias.
La iniciativa es impulsada desde el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, encabezado por Federico Sturzenegger, y apunta a modificar el histórico esquema regulado por el decreto-ley 17.565, que establece que los medicamentos deben comercializarse exclusivamente en farmacias bajo supervisión profesional.
El proyecto contempla habilitar la venta de analgésicos, antiácidos y otros productos de venta libre en kioscos, supermercados y plataformas digitales. Se trata de un segmento que mueve cifras millonarias: según datos del sector, representa alrededor del 11% del mercado farmacéutico argentino.
Rechazo del sector farmacéutico en San Juan
El referente farmacéutico sanjuanino Mauricio Barceló manifestó su “total desacuerdo” con la posible medida y planteó que implicaría una pérdida del rol sanitario de las farmacias. “Se pierde la esencia de lo que es la farmacia. No solamente se expenden medicamentos, sino también está el consejo profesional de un farmacéutico”, sostuvo.
Barceló remarcó que los medicamentos comercializados en farmacias cumplen con estrictas normas, desde su adquisición en droguerías autorizadas por la ANMAT hasta su almacenamiento en condiciones controladas. Según explicó, las farmacias realizan un seguimiento constante de la temperatura mediante registros y equipamiento específico, algo que no ocurre en otros comercios.
En ese sentido, advirtió sobre los riesgos de conservación: “Los medicamentos pueden estar expuestos al sol o a temperaturas inadecuadas. Eso puede alterar su estructura molecular y provocar efectos nocivos”. En ese sentido, advirtió sobre los riesgos de conservación: “Los medicamentos pueden estar expuestos al sol o a temperaturas inadecuadas. Eso puede alterar su estructura molecular y provocar efectos nocivos”.
Además, alertó sobre consecuencias sanitarias asociadas a la automedicación y el uso incorrecto de fármacos, como problemas hepáticos o el desarrollo de resistencia bacteriana. “Me parece que sería un retroceso en la salud”, concluyó.
Un informe advierte sobre riesgos sanitarios y económicos
Desde Comerciantes Unidos de San Juan difundieron un informe técnico en el que también rechazan la desregulación y piden al Gobierno provincial que no adhiera a la medida. El documento sostiene que liberar la venta de medicamentos fuera de farmacias implicaría un “atentado contra la salud pública”, al eliminar controles esenciales en la cadena de distribución. Entre los principales puntos, advierte sobre la ruptura de la cadena de frío, la falta de trazabilidad y el riesgo de comercialización de productos vencidos o adulterados.
Asimismo, señala que la medida fomentaría la automedicación sin control profesional, incrementando el riesgo de intoxicaciones, interacciones medicamentosas y el ocultamiento de enfermedades graves.
En paralelo, el informe pone el foco en el impacto económico. Según indican, los medicamentos de venta libre representan una fuente clave de ingresos para las farmacias, que les permite sostener su funcionamiento diario mientras esperan pagos de obras sociales y del PAMI.
“La farmacia es el último eslabón del sistema de salud y sostiene la atención a jubilados y pacientes, incluso con demoras de más de 150 días en los pagos”, advierten. “La farmacia es el último eslabón del sistema de salud y sostiene la atención a jubilados y pacientes, incluso con demoras de más de 150 días en los pagos”, advierten.
En ese marco, alertan que la desregulación podría provocar el cierre de farmacias de barrio y beneficiar principalmente a grandes cadenas comerciales y supermercados.
El trasfondo de la medida y un mercado en disputa
La propuesta del Gobierno se inscribe en un proceso más amplio de desregulación económica iniciado con el DNU 70/2023, que ya había intentado introducir cambios en el sistema farmacéutico, aunque varios puntos fueron frenados por la Justicia tras presentaciones del sector.
En 2024, el Ejecutivo avanzó con nuevas flexibilizaciones, como permitir la exhibición de medicamentos de venta libre en góndolas dentro de farmacias, siempre bajo condiciones de control.
Ahora, el objetivo es ampliar ese esquema fuera del ámbito farmacéutico. La iniciativa también se da en un contexto de crecimiento del comercio electrónico y de conflictos por la venta online de medicamentos, cuestionada judicialmente por entidades profesionales.
Especialistas y organismos académicos advierten que este proceso podría profundizar la lógica de mercado sobre los medicamentos, transformando un bien social en un producto de consumo masivo.