Así lo explicó el presidente de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de la Provincia de San Juan, Mario Mas, en De Sobremersa, quien señaló que la caída en la atención privada es prácticamente proporcional al crecimiento de la demanda en hospitales públicos.
“Tenemos un porcentaje de disminución de atención privada casi del mismo nivel que el aumento en el hospital. O sea, el que se atiende en el público es porque dejó de atenderse en el privado”, sostuvo.
En ese contexto, Mas advirtió que muchas clínicas atraviesan problemas financieros y económicos debido a múltiples factores que afectan su funcionamiento diario. Uno de los puntos centrales, explicó, está vinculado a los cambios en los convenios con obras sociales, especialmente en lo referido a la provisión de medicamentos.
“Antes la clínica facturaba el medicamento. Ahora, en la mayoría de los convenios, la obra social lo devuelve. Las clínicas compraban al por mayor y generaban una pequeña diferencia que se usaba para otros gastos. Hoy eso ya no se hace”, detalló.
Según el titular de ACLISA, ese cambio impactó directamente en la estructura de ingresos de las instituciones, eliminando un margen que históricamente ayudaba a cubrir otros costos operativos.
En relación al universo laboral del sector, Mas remarcó que el sistema privado involucra a una gran cantidad de trabajadores directos e indirectos, aunque aclaró que no cuenta con una cifra exacta.
“Es un número importante de gente que trabaja directa e indirectamente: no solo enfermeros, también kinesiólogos, empresas de esterilización, proveedores de instrumental, ortopedias, todo un conjunto muy amplio”, explicó.
Finalmente, planteó que el escenario actual obliga a las instituciones a replantear su funcionamiento, en un contexto donde la presión económica y el aumento de la demanda en el sistema público reconfiguran el mapa de la atención médica en la provincia.