Mucho antes de convertirse en presidente de Venezuela, Nicolás Maduro tuvo un paso por San Juan que quedó registrado en la historia política local. Fue en 2010, cuando llegó a la provincia como canciller del gobierno de Hugo Chávez para participar de la Cumbre del Mercosur, un encuentro que reunió a jefes de Estado, ministros y delegaciones de toda Sudamérica.
En aquel momento, San Juan fue epicentro de la diplomacia regional. La agenda estuvo marcada por debates sobre integración, comercio y cooperación política, y Maduro ocupó un rol activo como uno de los principales voceros del proyecto chavista, en pleno proceso de acercamiento de Venezuela al bloque regional.
La cumbre implicó un importante despliegue organizativo y de seguridad, acorde a un evento internacional de alto nivel, y dejó a la provincia en el centro de la escena institucional del Mercosur. Maduro, por entonces una figura en ascenso dentro del oficialismo venezolano, participó de reuniones bilaterales y actos protocolares junto a los principales líderes de la región.
Hoy, el contraste es absoluto. Durante la madrugada de este sábado, fuerzas de Estados Unidos llevaron adelante un operativo en territorio venezolano que terminó con la captura de Maduro, acusado de delitos vinculados al narcoterrorismo. El presidente estadounidense Donald Trump confirmó que tanto Maduro como su esposa, Cilia Flores, fueron trasladados a Nueva York a bordo de un buque militar para enfrentar a la Justicia.
El dirigente que alguna vez caminó San Juan como representante del Mercosur atraviesa ahora su momento más crítico, con un escenario internacional completamente distinto y un futuro político y judicial cargado de incertidumbre.