El consumo en los comercios minoristas de San Juan volvió a mostrar señales de debilidad durante febrero. Según el último informe de la Cámara de Comercio Comerciantes Unidos de San Juan, las ventas de las Pymes del sector registraron una caída interanual del 6,7%.
Además de ser un golpe para los comerciantes, estos números reflejan que el contexto económico sigue siendo complejo para el bolsillo de los consumidores locales.
Es que el dato confirma que la retracción del consumo no logra revertirse y profundiza una tendencia que ya se había visto el año pasado: en febrero de 2025 las ventas también habían caído, en ese caso un 3,1%. Ahora fue peor, ya que la caída fue del doble.
Para los comerciantes, esto refleja un impacto sostenido que golpea especialmente a los pequeños y medianos negocios de la provincia.
Los rubros más afectados
El informe muestra además que la baja atraviesa prácticamente a todo el comercio. De los 11 rubros relevados, la mayoría registró retrocesos, con mayor impacto en los bienes durables, es decir, aquellos productos que suelen postergarse cuando el ingreso no alcanza.
Entre los sectores con mayores caídas aparecen muebles y decoración (-10,2%), ferretería y materiales para la construcción (-8,7%), calzados y marroquinería (-8,5%) e indumentaria (-8,1%).
También se registraron bajas en rubros vinculados al consumo cotidiano o a productos tecnológicos. En este grupo se ubicaron electrodomésticos (-7,6%), alimentos y bebidas (-7,2%), juguetería y librerías (-5,6%) y farmacias (-3,1%).
La llamativa excepción
La única excepción fue el sector de neumáticos y repuestos, que logró cerrar febrero con una suba del 4,5%, convirtiéndose en el único rubro con resultado positivo dentro del relevamiento.
Esto se debe a que tras la apertura de las importaciones están entrando neumáticos y repuestos en general a precios más accesibles que antes.
Pago al contado
El informe también analiza cómo pagaron los consumidores. En un escenario de incertidumbre económica, los compradores se mostraron más cautelosos: el 60% de las operaciones se realizó al contado, mientras que el 40% restante se concretó con tarjeta de crédito.
Para el sector comercial, estos números reflejan que el consumo sigue siendo uno de los principales desafíos de la economía local y que los pequeños negocios continúan sintiendo el impacto de la retracción en las ventas.