Tras una semana corta de muchísima presión, en las que los sanjuaninos salieron de compras, a estoquearse masivamente y vaciaron las góndolas de los supermercados y mayoristas, este lunes los locales amanecieron con ventas calmas, y aún sin remarcaciones. El dilema es saber hasta cuándo se mantendrán los precios, frente al nuevo escenario de balotaje tras las elecciones.
Tras la “fiebre” de compras que se apoderó de los sanjuaninos ante el temor de una nueva devaluación, la jornada de este lunes se presentó con una tendencia bajista respecto a la compra de alimentos y bebidas, según informaron desde medida docena de locales del rubro.
Fue la contracara del “veranito” que vivieron supermercados, cadenas y mayoristas, que tuvieron que duplicar esfuerzos durante la semana que pasó para reponer las góndolas de productos. El consumo masivo elevó hasta 50% la facturación, en comparación con semanas anteriores.
Hoy el escenario fue distinto. “Tranquilo. Hoy se calmó bastante la asistencia de público al local, y la verdad que hasta ahora no tengo listas de precios nuevas”, dijo el encargado de un mayorista.
“La asistencia de público este lunes fue normal. Bajó respecto al aumento que se produjo hasta el fin de semana”, aseguró el referente de una cadena nacional.
Además, pese a que habían anunciado que hoy esperaban aumentos fuertes en los precios de los productos, los directivos y encargados aseguraron que no recibieron aun listas de precios nuevas, y por lo tanto no tuvieron que remarcar los precios.
Esto, a pesar de que esta mañana la gente se sorprendió con aumentos en los combustibles. En efecto, YPF subió el precio un 4% y luego también cambio los valores la petrolera Esso.
“Seguimos con los precios de la revista del local, con las ofertas que se publicaron durante la semana pasada”, dijo otro de los gerentes consultados. “Todo normal”, repitió otro directivo de una conocida cadena.
Eso sí, nadie se arriesga a confirmar si esta estabilidad de precios es momentánea. Algunos dijeron que a mitad de esta semana recién se develará si llegan nuevas listas de precio de mercadería. En caso afirmativo, eso supondrá que la moneda argentina continuará perdiendo más poder adquisitivo frente a la góndola, y ejerciendo presión sobre la inflación.