Hace dos semanas el Gobierno Nacional implementó el Sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA), un régimen que busca unificar los trámites de pedidos de importación en una única ventanilla, con el objetivo de dar previsibilidad sobre las fechas de pago, además de simplificar, ordenar y transparentar las importaciones. Pese a ello, el efecto que está provocando entre los industriales es contrario al deseado, ya que, de acuerdo a datos oficiales, solo el 50,8% de las operaciones bajo este sistema han sido aprobadas.
Desde la Unión Industrial de San Juan están analizando minuto a minuto, ya que el SIRA está impactando de manera negativa en varias actividades. Gustavo Fernández, miembro de la UISJ, comentó en dialogo con Estación Claridad que el principal inconveniente es la forma en la que el Gobierno Nacional pretende que los importadores les paguen a los proveedores del exterior, y las condiciones que los proveedores requieren para vender la mercadería; pero además los trámites que se debe hacer para conseguir la autorización.
Esta situación está detonando problemas en industria de todo el país, y San Juan no es la excepción. Sin identificar la empresa, Fernández señaló que en la provincia hay un caso que está activando todas las gestiones tanto a nivel local como nacional, debido a la gravedad de la situación. “La empresa tiene distintos ítems de importación, pero hay uno crítico con un valor de 16.000 dólares que está llegando al puerto de Buenos Aires, pero no cuentan con la autorización, por lo que no lo van a poder retirar, y por este insumo la fábrica va a dejar de funcionar en breve si no se soluciona el problema. Estas situaciones significan un estrés muy grande para todo el sector industrial”.
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Sobre los pagos y las complejidades con las que se están encontrando, comento: “Un proveedor del exterior en general pretende cobrar de manera anticipada, si no es todo, una parte del costo de la mercadería o en todo caso, una vez que el proveedor despacha la mercadería y ésta se encuentra en tránsito, antes de que llegue al puerto argentino pretende cobrar su mercadería. Estas dos posibilidades, que son pagar anticipadamente o contra despacho, hoy están prohibidas por la normativa argentina, y el gobierno pretende determinados plazos de pagos que los proveedores no están acordando y eso complica las importaciones de insumos para la industria”.
Para el miembro de la UISJ, la intención del gobierno nacional es que los importadores operen a través de dólares financieros, que serían el Dólar MEP, que hoy están en $ $289,91 para la compra y $291,64 para la venta; o el Dólar con Liqui que cotiza en $ 280,73 para compra y $303,57 para la venta. Esto contra un dólar oficial que está a $156,50 para la compra y $164,50 para la venta. “Esa brecha de importación supone una devaluación para el dólar, o un desdoblamiento cambiario para una importación que el gobierno no lo reconoce oficialmente, pero los hechos empujan a los importadores de insumos a tener que operar con ese tipo de cambio. De otra manera es imposible hoy importar mercedaria, y si se logra, no es en la cantidad necesaria”, sentenció Fernández.
Estos inconvenientes ya han sido manifestados por diversos rubros, como por ejemplo la Asociación Argentina de Fábricas de Componentes, Federación Argentina de Talleres de Reparación de Automotores y Afines, Cámara Argentina de la Industria de la Madera, entre otros.