Tras los sucesivos aumentos de los combustibles, el sector empresarial nota que los usuarios optan cada vez más por la instalación de GNC en sus vehículos, debido a que es más económico que la nafta. Estiman que esta tendencia crecerá a medida que los precios continúen actualizándose al alza.
Miguel Caruso, presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles, comentó a Tiempo de San Juan que el precio de los hidrocarburos sigue subiendo en la provincia y que el litro de nafta súper ya alcanzó los $2.030, impulsado por el conflicto bélico en Medio Oriente. Esta situación preocupa al sector, que avizora una continua caída en el consumo. “Es normal que ante cada aumento se produzca una contracción en el volumen de ventas, ya que los consumidores cuidan más el gasto, aunque eventualmente deben seguir cargando combustible para movilizarse”, explicó. Además, indicó que el último incremento osciló entre $5 y $15 en las últimas 24 horas, dependiendo de la estación de servicio.
Estos incrementos motivan a la gente a convertir sus vehículos a GNC para reducir gastos frente a las alzas de la nafta. En este sentido, detalló que existe una diferencia de aproximadamente $1.300 entre el metro cúbico de GNC y el litro de nafta. “Esto representa un ahorro de casi el 70%; por ejemplo, un gasto de $10.000 en nafta se reduce a $3.500 en gas”, señaló.
Esta tendencia se refleja también en los datos de desmontaje, donde se observa una mayor retención de los usuarios de GNC. “En 2024 se desmontaron 3.600 equipos, mientras que en 2025 esa cifra bajó a 1.600, lo que demuestra un renovado interés en este combustible”, afirmó. Caruso indicó que instalar un equipo de GNC (con un costo promedio de $1.200.000) resulta “prácticamente gratis”, ya que el ahorro mensual permite pagar la cuota del equipo financiado y aun así sobra dinero.
El empresario afirmó que los antiguos prejuicios sobre el GNC han desaparecido gracias a la incorporación de nueva tecnología, posicionándolo como un combustible limpio y moderno al que apuntan las automotrices. Incluso manifestó que se espera un incremento en la cantidad de estaciones que sumen surtidores de gas. “La infraestructura de gas que tenemos es muy grande; no hace falta ampliarla. Tenemos la capacidad y las rutas a nivel país para abastecer un volumen muy importante de gas, sobre todo siendo Argentina un país productor”, concluyó.