La Unión Obrera Metalúrgica anunció en las últimas horas un plan de lucha bajo la consigna “Primero la dignidad” con paros nacionales tras un nuevo fracaso de la negociación paritaria. La medida impactará en el funcionamiento de Taranto y el resto de las empresas metalúrgicas de San Juan.
El gremio liderado por Abel Furlán, detalló que "ratificamos la continuidad del Plan Nacional de Lucha dispuesto por la Unión Obrera Metalúrgica y el paro nacional por 48 horas dispuesto para los días jueves 20 y viernes 21 de junio, con un único y central objetivo: poner en valor la dignidad de quien trabaja".
La resolución del Consejo Directivo llamó a la participación de las 54 seccionales de todo el país para la “defensa de los derechos y la dignidad de las trabajadoras y los trabajadores metalúrgicos y de un modelo de desarrollo industrial con justicia social para nuestra Patria y el conjunto de las argentinas y los argentinos”.
La negociación para revisar la paritaria ya tuvo cinco encuentros en los que no se llegó a ningún acuerdo. El gremio de Furlán demandaba una mejora del 30% más un bono de $60.000 por el “Día del Trabajador y la Trabajadora Metalúrgica” para el trimestre julio, agosto y septiembre.
Por su parte, las cámaras empresarias, que incluyen a Adimra, AFAC (autopartistas), Camima (pymes industriales), Afarte (terminales electrónicas de Tierra del Fuego), Caiama (aluminio) y Fedehogar (electrodomésticos), proponen un aumento del 30% en tres tramos hasta septiembre, no acumulativo y tomando como base los salarios de junio de 2023.
Desde la Secretaría General de la OUM difundieron un comunicado con fuerte críticas a los empresarios: “Luego de casi 12 horas de negociación paritaria ante el Ministerio de Trabajo de la Nación, el sector empresario se negó a brindar una respuesta oportuna a la petición salarial. En innumerables idas y vueltas que pretendieron modificar los plazos de negociación, establecer como único indicador válido el índice de inflación y reducir con diversos argumentos la recomposición y actualización hacia el salario digno, el sector empresario se negó a pagar salarios que equiparen la canasta básica alimentaria".
Y agregó: “A las claras se evidencia que la negativa a pagar salarios dignos no se corresponde a una incapacidad económica ni productiva. Por el contrario, estas empresas representan a los sectores que con más fuerza están siendo parte del proceso de reactivación del desarrollo industrial argentino, con un fuerte acompañamiento de políticas estatales para garantizar que estos resultados sucedan".
A principio de abril, la UOM había acordado un aumento salarial para el trimestre abril-junio en dos tramos: un 10% en abril y un 8% acumulativo en mayo, con una revisión para junio.
El principal sindicato industrial del país, había reclamado en ese entonces a las cámaras del sector un 40% por 6 meses, con un esquema de actualización trimestral, pero las negociaciones se trabaron ante la negativa empresarial y los gremialistas organizaron la medida de fuerza.