La economía arrancó 2026 con señales de enfriamiento que preocupan a especialistas y funcionarios. Según informó la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), la recaudación tributaria de enero cayó 7,6% en términos reales respecto al mismo mes del año pasado, alcanzando un total de $18,33 billones.
El retroceso se explicó principalmente por la caída en el IVA, que recaudó $6,2 billones. Aunque en términos nominales mostró un crecimiento del 16,4%, al ajustarlo por inflación se confirma la pérdida de poder de los ingresos. Además, los derechos de importación también registraron una baja, luego de que enero de 2025 hubiera mostrado un fuerte incremento.
Desde ARCA destacaron que la economía todavía no logra mostrar un crecimiento sostenido. Mientras el componente impositivo del IVA creció 28%, el aduanero cayó 7,6%, arrastrando el resultado final y evidenciando un consumo y actividad económica más débiles.
La caída de la recaudación no afecta solo al Estado nacional: las provincias también sienten el impacto. La coparticipación federal retrocedió cerca del 8%, complicando las finanzas locales y sumando presión al Gobierno en un momento en que impulsa reformas estructurales, como cambios en el Impuesto a las Ganancias para empresas.
Así, el comienzo de 2026 confirma un escenario de menores recursos fiscales, con el IVA funcionando como un termómetro del consumo y la actividad económica, y con la necesidad de seguir de cerca la evolución de los ingresos en los próximos meses.