El grupo inversor Aguas del Cura S.A., concesionario del icónico hotel termal Pismanta en Iglesia, ha pospuesto los planes de abrir este otoño al turismo una parte del alojamiento que está ampliando y remodelando en el departamento de Iglesia.
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SUSCRIBITEEl grupo inversor Aguas del Cura S.A., concesionario del icónico hotel termal Pismanta en Iglesia, ha pospuesto los planes de abrir este otoño al turismo una parte del alojamiento que está ampliando y remodelando en el departamento de Iglesia.
El titular de la empresa, Eduardo Jaime, informó a Tiempo de San Juan que han postergado la apertura hasta el segundo semestre –probablemente en los meses de julio o agosto- para evitar que lleguen eventuales visitantes a descansar cuando en el ala contiguas del edificio continúan las obras de albañilería.
El histórico hotel es estatal, y el gobierno había informado a fines del año pasado que los planes iniciales eran habilitar las habitaciones al público en dos etapas, la primera este mes o en mayo, con el 35% del total de obra. Pero la decisión empresaria ahora es hacerlo cuando la totalidad de las habitaciones estén listas.
“Estaba previsto una etapa para entregarse ahora en abril, pero yo no puedo habilitar el hotel que esté con gente y que al lado estén los albañiles rompiendo o trabajando”, dijo Jaime. “Tomé la decisión personalmente que dejemos todas las habitaciones listas, tanto las del ala nueva como las de la parte vieja y se ha decidido habilitar todas esas habitaciones juntas”, afirmó.
El complejo termal no se está construyendo desde los cimientos, sino que se lo está remodelando y modernizando profundamente, pero sin tocar la estructura original que es patrimonio provincial, explicaron desde la empresa. Contará con un total de 43 habitaciones, 8 de ellas de la parte más antigua del edificio y otras 34 distribuidas en tres alas de la zona nueva del edificio. Además, en la parte superior del inmueble antes había unas torres precarias que funcionaban como habitaciones chiquitas para los empleados, se está transformando en una moderna suite.
Jaime anticipó que junto a las habitaciones se habilitará la cocina que va a contar con toda la maquinaria nueva de una hotelería moderna, lo mismo que el comedor que va a estar totalmente refaccionado. A esto se sumará la apertura de un par de piletas termales: una que se ha hecho en el sector este, que va ser privada para que la puedan disfrutar los turistas alojados en un sector de habitaciones que va a cumplir con otro estándar, y luego habilitar otra pileta nueva pegada al hotel que va a tener una estructura metálica cubierta con vidrio. “De esa manera el complejo va a tener una pileta cerrada y una abierta al aire libre”, informó Jaime. Estas piscinas no tienen nada que ver con la vieja pileta existente en el complejo termal, donde antes los visitantes tenían que caminar unos 200 o 250 metros desde las habitaciones para ir a bañarse, aún en pleno invierno.
Desde la firma comentaron que el hotel había quedado destruido y sin ningún tipo de mantenimiento durante décadas, por lo que cuando asumieron su reestructuración hicieron un recambio total de la red de cañerías de agua fría agua caliente, a la que se le ha sumado una sala de máquinas y termo-tanques hoteleros de acero inoxidable. El empresario agregó que "ni en su nacimiento se le han hecho tantas cosas a este hotel como las que le estamos haciendo”.
El hotel Pismanta es un ícono no solo del departamento Iglesia sino en la provincia y reconocido mundialmente por la calidad del agua termal, por lo que el grupo inversor se ha propuesto potenciarlo incorporando obras de calidad y buen gusto. La tercera etapa que se hará después de habilitar las habitaciones, es el Paseo de Spa, que funcionará en el sector donde antes había un pasillo para ir a la confitería. Allí se hará una pileta termal cubierta bajo el formato de spa.
El Chalet del Hotel Termas Pismanta fue inaugurado en 1950, en principio con 14 habitaciones que disponían de piletas de inmersión privada. A lo largo de los años fue administrado por diferentes empresas, pero, desde fines de los "80 y hasta principios del 2000, fue conducido por la empresa Nogaró San Juan SA, cuyo contrato de concesión vencía en el 2004. Por la crisis económica del 2001 el concesionario lo abandonó y los empleados formaron una cooperativa, denominada Cacique Pismanta, para gerenciarlo y mantener el trabajo. En julio del 2006 el Gobierno les otorgó la concesión hasta octubre de 2022, pero en julio de 2021 y de común acuerdo entre las partes, se rescindió el convenio y el Gobierno tomo posesión del mismo.
Tras realizar una licitación en marzo de 2022 fue entregado en concesión por 15 años –con derecho a ampliar 5 años más- al grupo de capitales sanjuaninos Aguas del Cura que dirige Jaime. Esta empresa ya tiene un emprendimiento, propio y de inversión privada, en Iglesia, que se llama Pampas del Cura, con una delicada estética y un abanico de servicios de altos estándares.
