El metro cuadrado en abril alcanzó los $1.463.478,51 en San Juan, con un aumento interanual del 14,51%, que se ubica por debajo de la inflación (de más del 33% del INDEC), según el índice CIRCOT de la UNSJ.
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SUSCRIBITEEl índice CIRCOT de la UNSJ marcó en abril que el metro cuadrado ya supera el $1,4 millón, pero con subas por debajo de la inflación. Las cámaras empresarias de San Juan dicen que el sector sigue sostenido por la obra pública ya que la obra privada no logra reactivar.
El metro cuadrado en abril alcanzó los $1.463.478,51 en San Juan, con un aumento interanual del 14,51%, que se ubica por debajo de la inflación (de más del 33% del INDEC), según el índice CIRCOT de la UNSJ.
Detrás de ese dato, las cámaras empresarias advierten un escenario con poco movimiento, donde la obra pública sostiene la actividad mientras el sector privado sigue sin reactivarse por la falta de crédito.
En efecto, según tres cámaras de la construcción locales que respondieron a la consulta de Tiempo de San Juan, la desaceleración de los precios del metro cuadrado convive con un nivel de actividad que todavía no logra despegar.
Según el informe, los materiales subieron 1,62% en abril, mientras que la mano de obra avanzó un 2%. En la comparación interanual, el costo de la construcción acumuló un aumento del 14,51%, muy por debajo de otros indicadores de la economía.
El mayor impulso en ese período vino por el lado de la mano de obra, con una suba del 17,43%, mientras que los materiales aumentaron un 11,87%. Con estos números, levantar una vivienda tipo de 77 metros cuadrados y tres dormitorios ya cuesta $112.834.193,26 en San Juan.
Pero el punto clave no es solo cuánto cuesta construir, sino por qué los precios dejaron de correr por la falta de actividad.
El presidente de la Cámara Empresarial de la Construcción (CAEMCO), Enrique Velazco, aseguró que el nivel actual todavía está lejos de los picos recientes. “Si se compara con noviembre de 2023, cuando se produjo el parate violento, todavía estamos un 22% por debajo de aquel momento”, advirtió.
Añadió que este último mes ha habido una baja del 1,1% en la cantidad de mano de obra en la provincia según el IERIC, “por lo tanto, podríamos decir que la actividad también cayó en ese porcentaje”.
De todos modos, agregó que, aunque lenta, la recuperación después de ese parate se ha ido retomando por la obra pública: “Acá en San Juan hay barrios, hay algunas obras de mayor envergadura que están en ejecución en la obra pública. Por suerte, nunca se paró. Siempre, de alguna manera se han ido retomando obras que estuvieron paralizadas por un tiempo y se han reactivado”, dijo.
Distinta es la situación de la construcción privada. Desde CAEMCO indicaron que está muy frenada y que el elemento fundamental es la falta de crédito hipotecario, y las tasas de interés altas. “Las tasas no están todavía acomodadas para que se pueda acceder a esos créditos”, dijo.
Eso impacta de lleno en la venta de materiales, cuyo precio incide en el índice: las ventas de los corralones y los proveedores de materiales de construcción “están realmente muy bajas”, aseguró.
La mirada desde la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) va en la misma línea. Su presidente en San Juan, Ramón Martínez, trazó un diagnóstico sin rodeos: “El pantallazo del sector hoy, tanto público como privado, es que está bastante quieto. Hay pequeños movimientos, pero es poco en relación a la cantidad de empresas y de personal disponible”.
Esa falta de dinamismo también impacta en los valores. “No hay movimiento, no se pueden subir los precios. Es más, hay empresas que han bajado sus márgenes para ver si pueden vender más”, explicó. “Los precios hoy no marcan nada realmente. Cuando la actividad se mueva un poco más, probablemente vuelvan a subir”, indicó.
Desde la Cámara de la Construcción e Inmobiliaria, Osvaldo Lucero describió un panorama “complicado” para el sector. Según explicó, el freno del crédito hipotecario y las dificultades para acceder a financiamiento están empujando a los desarrolladores a achicar sus proyectos.
“Los colegas están tomando obras más chicas y tratando de moverse como pueden”, señaló. Lucero también apuntó a las barreras administrativas como otro de los factores que desalientan la actividad. “Hay una docena de instituciones con trabas y objeciones que hacen muy duro todo el proceso”, afirmó, y sintetizó el escenario: “El panorama es bastante negro”.
Además, advirtió sobre el desfasaje entre costos y precios de venta. “Hoy construir te cuesta más de lo que el mercado convalida: hacer cuesta diez y vender ocho. Así no cierra”, graficó.
En ese contexto, planteó que hoy las expectativas están puestas en dos variables: el regreso del crédito y el impulso de la minería. “La esperanza es que vuelva el crédito hipotecario y que la minería, que ya empieza a mostrar incidencia, ayude a reactivar el mercado”, sostuvo.
Con este escenario y la mirada empresarial, el dato del CIRCOT cobra otro sentido: que el costo de construir crezca por debajo de la inflación no necesariamente es una buena noticia, sino que aparece como reflejo de la falta de demanda.
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