Este próximo viernes, en Jerez de la Frontera, en Andalucía, España; tendrá lugar la Asamblea general de los estados miembro donde se elegirá al nuevo director de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV). El máximo organismo es de suma importancia en el sector, porque es quien fija las normas de referencia de la vitivinicultura en el mundo.
Este año la gran novedad para esta provincia es que la Cancillería Argentina había postulado para el máximo cargo a un sanjuanino, Raúl Benítez, lo que perfilaba a la provincia a ubicarse en un escalón importantísimo en la vitivinicultura mundial. Pero a pocos días para la elección, ayer se conoció que el país declinó su candidatura, por no haber logrado las suficientes adhesiones para el candidato. Así las cosas, el único candidato que sigue firme es el neozelandés John Barker. Salvo que se produzcan abstenciones de algunos países miembros, será ungido pasado mañana como nuevo presidente del organismo.
Quien confirmó la noticia a Tiempo de San Juan es la mendocina Claudia Quini, desde Cádiz, España, donde ahora se desarrolla el Congreso de la Vid y el Vino. “Fue una sorpresa, pero esta mañana fui notificada de que el representante de Argentina, Raúl Benítez; declinó su candidatura. Con lo cual queda un solo candidato en carrera, que viene trabajando en su postulación desde hace 8 años”, explicó quien fue la primera mujer, y de Argentina; que llegó a presidir la OIV en el año 2015, y luego en el 2018 siguió como vicepresidenta.
“Hoy el director de la OIV mandó un mensaje comentándonos que se bajaba el candidato argentino. Entiendo que no está dadas las condiciones para su sustentación, al o haberse logrado las adhesiones suficientes”, explicó Quini. Agregó que el gobierno argentino, a través de la Cancillería, “hicieron muchísimas gestiones para conseguir ese apoyo, pero también entiendo que lamentablemente, fue un poco tarde. Porque este tipo de candidaturas se trabaja con mucho tiempo y con mucha presencia”, indicó la profesional.
No es fácil llegar a dirigir el máximo cargo de la OIV, ya que requiere de un minucioso trabajo de negociaciones y cosecha de votos de los países miembros. Además, requiere mucho protagonismo en las grandes ligas del vino, de hecho, normalmente quien aspira a esa candidatura forma parte del staff del organismo, Al ser elegido además debe vivir en Dijon, Francia.
En ese sentido el neozelandés Barker es un candidato muy conocido, de una dilatada trayectoria en la especialización del Turismo del Vino y la vitivinicultura del mundo. Pero además hay un dato, él fue candidato hace 5 años y perdió ante el actual presidente Luigi Moio, pero hubo un compromiso entre los países de que, si persistía en su candidatura, después que terminara el período del director actual, lo iban a apoyar. “Había un compromiso previo, por eso yo lamento que Raúl (Benítez) no haya podido avanzar, porque para mí hubiera sido un honor contar con un director argentino”, dijo Quini.
No obstante, hay chances de que Benítez pueda seguir trabajando para futuras elecciones. Y es indudable que su sola postulación en las grandes ligas del vino posiciona a la provincia a un lugar destacado en el mundo.
El sanjuanino es economista, doctorado en Economía y Magister en Política Económica Internacional; con diversos estudios de post-grado, en EEUU, incluyendo estudios en la Universidad de Harvard, y en América Latina. Fue ministro de Producción en San Juan entre los años 2007 y 2011, cuando renunció para asumir tareas en la FAO, como Director General adjunto y Representante Regional para América Latina y el Caribe. También tiene vasta trayectoria en la Argentina y en América Latina, y el Caribe en diversos Organismos Internacionales, nacionales, ONG y en empresas privadas. Como Director General Adjunto de la FAO articuló con la Comunidad de Estados Latinoamericanos y caribeños –CELAC- (con el apoyo de ALADI y CEPAL), programas de desarrollo rural y de seguridad alimentaria en la región. También se implementaron en su gestión las primeras iniciativas regionales de Cambio Climático, Sistemas de Producción Inclusivos y Seguridad Alimentaria y Nutricional.
La OIV, que remplaza a la Oficina Internacional de la Viña y el Vino, fue creada por el Acuerdo del 3 de abril de 2001. La entidad se define en dicho acuerdo como un organismo inter-gubernamental de carácter científico y técnico, con una competencia reconocida en el campo de la viña, el vino, las bebidas a base de vino, las uvas de mesa, las uvas pasas y otros productos derivados de la vid.