Vitivinicultura

"Joyita" sanjuanina: Pedernal avanza a paso firme en la producción de vinos de alta gama

El valle combina un clima y un suelo perfectos para producir bebidas premiadas.
miércoles, 24 de noviembre de 2021 · 22:34

El Valle de Pedernal es un paraíso para la vitivinicultura sanjuanina. Es un área productiva de fama mundial desde 2015, cuando el Pyros Single Vineyard Block Nro 4 Malbec 2015 recibió el máximo galardón al vino tinto, el Red Wine Trophy, en el 16º  Korea Wine Challenge (KWC). Desde entonces, sólo hay crecimiento para esa zona de la provincia. 

El valle está ubicado a 90 kilómetros al Sur de la Ciudad de San Juan, con un puñado de 800 hectáreas de viñedos en la precordillera. Desde 2017 es reconocida como Indicación Geográfica debido a la particularidad de sus suelos, donde hay pocas, pero reconocidas bodegas.

A Fincas Las Moras, Fuego Blanco o Graffigna Yanzón, se le suma la galardonada Pyros Wines, del grupo Salentein. Justamente, sobre los dones de esta tierra habló la enóloga de esa empresa, Paula González. “Es un valle inhóspito, salvaje, que Mijndert Pon, fundador de la bodega, fue un visionario cuando descubrió el terreno donde hoy está Pyros. Tiene mucho potencial y está en crecimiento", dijo al sitio Guarda14. 

"Lo distintivo de la zona es el suelo calcáreo geológico, formado hace más de 480 millones de años sobre una plataforma marina, lo que lo hace único también en la vitivinicultura argentina. Esto no quiere decir que sea mejor que el resto, sino distinto", agregó la experta.

Pedernal también es llamado por los profesionales del mundo como "el otro Valle de Uco". Pero hay una gran diferencia: distintos tipos de suelos. Uno presenta una importante cantidad de piedras, principalmente calcáreas, granitos y las típicas pedernales que dan nombre al lugar, que se entremezcla con algo de material fino. El otro está compuesto por rocas calcáreas de origen prehistórico, donde el material calcáreo está intrínseco en la roca, a diferencia de lo que sucede en otros casos que la recubre, aportando una mineralidad y textura diferente en los vinos.

En general, son terruños ubicados a más de 1.400 metros de altitud, con gran amplitud térmica, lo que hace que los viñedos tengan mucho calor y luminosidad de día, y temperaturas frías de noche; componentes clave para que sus uvas tengan concentraciones de taninos y color que dan nacimiento a grandes vinos.

Marcelo Belmonte, el director de Viticultura y Enología de Finca Las Moras, dijo que buscan "entender cada vez más ese valle, que es irreproducible porque tenemos varias combinaciones, con arcilla y limo en los suelos que no son como los suelos arenosos del Valle de Uco. En Pedernal tenés además piedra, y hay 1.400 metros de altitud, con el clima más frío. Todos esos componentes me gustan mucho en los vinos".

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