coronavirus y economía

Gastronómicos y cerveceros, dos negocios acorralados por la cuarentena en San Juan

Mientras buscan cómo salir adelante implementando nuevas metodologías, anticipan que la salida de la cuarentena para ellos no será pronto. Los delivery en tiempos de encierro, la única herramienta con la que cuentan.
jueves, 2 de abril de 2020 · 11:20

Las actividades sociales fueron las primeras víctimas de la cuarentena obligatoria y, si bien fue una decisión indiscutida por su aporte a la salud, significó un golpe muy duro para dos sectores económicos de San Juan, que buscan desesperados la manera de adaptarse. Se trata de gastronómicos, un rubro que existe prácticamente desde siempre, y los cerveceros artesanales, toda una nueva industria "pujante" que enfrenta su primera crisis grave. 

Para el ciudadano de a pie que la cerveza con amigos y salir a comer algo hayan quedado "para después" puede significar sólo un motivo de nostalgia, de un gusto que ya no pueden darse, pero la paralización significa también que hay una gran cantidad de empresarios que no saben cómo manejar sus cuentas y trabajadores preocupados por su fuente de trabajo. A esto se suma que el "después" de la cuarentena sería una vuelta a la normalidad gradual y puede que los placeres culinarios no estén entre los prioritarios. 

Por eso, los empresarios se han encontrado con la obligación de reinventar la actividad a contrerreloj. Deliverys, propuestas novedosas, promociones y un empuje por las redes sociales son algunas de las herramientas a las que tuvieron que recurrir.

El humor de cuarentena, el enemigo de los deliverys 

Según explicaron desde la Cámara de Hoteleros y Gastronómicos, los restaurant y lugares de comida se dividen en dos: los que pudieron adaptarse o ya contaban con el servicio a domicilio y los que no ofrecían este servicio y no llegaron con el tiempo a armar un servicio para no cortar con la producción y seguir vendiendo aunque sea para comer en casa. 

Si bien los segundos son los más complicados, porque quedaron parados aunque podrían no hacerlo, los que sí están haciendo deliverys se enfrentan a una dura caída en las ventas. Es que pedir comida también depende en gran medida del humor de los sanjuaninos y muchos, ante el encierro, dejaron de hacerlo. Para peor, muchos de los que compraban comida lo hacían por falta de tiempo para cocinar en sus hogares, algo que ya no sucede en la mayoría de las casas. 

A esto se suma que, según un representante de la cámara, los alimentos han subido su precio, aunque haya medidas nacionales y provinciales para impedir este tipo de aumentos. Comprar en los mercados de abasto sanjuaninos también se ha visto complicado, con horarios restringidos y esto hace que el funcionamiento esté lejos de ser normal. 

Los gastronómicos, en medio de esta crisis de consumo, se volcaron a las redes sociales como una forma de publicidad barata para incentivar el consumo y las promos en Facebook o Instagram o contactar a los clientes a través de Whatsapp son dos de las medidas más comunes que han tomado. 

Los cerveceros artesanales, complicados

Desde hace un tiempo, producir cerveza se convirtió en un buen negocio en San Juan, con el boom de los bares, barriles para eventos o botellones de este producto en cada fiesta, juntada o salida. La pandemia del coronavirus llegó para hacer crujir un negocio que iba en crecimiento y que en la provincia, en pocos años, hizo surgir entre 20 y 30 pymes nuevas. 

Marcelo García, el dueño de una de las cervecerías más grandes de la provincia, Ancestral, contó que los productores se encuentran todavía intentando descubrir la forma de salir adelante en la cuarentena. Saben que la situación "viene para largo" y por eso están buscando formas de volver a vender el producto, que antes salía sobre todo a bares locales y hasta de otras provincias. 

El modelo de ventas de la mayoría era apuntando a bares. Algunos productores tienen sus propios locales, pero el grueso lo ofrecía a locales de venta al público, que desde hace dos semanas ya no pueden abrir sus puertas. Por eso el nuevo desafío es llevar la cerveza a las casas, para lo que no cuentan con la infraestructura ni la experiencia. 

En cuanto a la producción, si bien la fábrica de García se encontró con la pandemia con los tanques llenos de cerveza lista para vender, por lo que la urgencia es llevarla a la calle, también hay casos en los que no están consiguiendo los insumos. 

Antonio Beaudean, dueño de Soul Beer y Bar de Fábricas, aseguró que muchos se encontraron de sorpresa con la situación y recién ahora están empezando a buscar formas de volver a vender sus productos. "No sólo hay que ver el tema del delivery, sino que también las medidas de sanitización", explicó. En su negocio, por ejemplo, se les presentó la duda de si pueden llevar pedidos sólo de cerveza o si debían ir acompañados por comida. 

Los empresarios de esta actividad, la mayoría entre pymes y micro emprendimientos, también tienen personal a cargo, por lo que pagar sueldos y mantener al personal es una de las prioridades del sector. Para esto, retomar las ventas que han quedado paradas y reinventar un sistema para llevar cerveza artesanal a domicilio es el desafío a contrarreloj que tienen ahora. 

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