Minería

¿Qué hay detrás de la millonaria inversión calera en épocas de recesión?

Una sorprendió con el anuncio de la construcción de un nuevo horno que costará 11 millones de dólares.  La inversión millonaria, cuando la economía argentina se retrae, se apuntala en dos ejes: una ruta clave y el potencial de los yacimientos.
miércoles, 15 de mayo de 2019 · 11:49

Por Carolina Putelli 

En medio de una semana de malas noticias, con la publicación de varias estadísticas económicas nacionales que hablan de la retracción de la economía nacional, una calera sanjuanina dio el contrapunto: invertirá 11 millones de dólares en un horno de última tecnología que duplica su producción y dará trabajo a 200 personas en Sarmiento durante dos años. Se trata de Caleras San Juan, que produce en Cienaguita y empieza la construcción de su segundo horno Maerz, que es parte de un plan para instalar los primeros cuatro de la provincia de aquí al 2023.

Si bien el anuncio, que se hizo en Casa de Gobierno con la presencia de Sergio Uñac, sorprendió a ajenos, la empresa lleva trabajando en este camino desde 2018, cuando inauguró el primero de los hornos en septiembre. Caleras San Juan, que está presidida por Daniel Van Lier, un bonaerense, y en San Juan cuenta con la dirección de Raúl Cabanay, quien es a la vez presidente de la Asociación de Caleros Sanjuaninos. Ambos empresarios insistieron en que el plan de inversión sigue adelante y el primero aseguró que si bien la coyuntura no es buena “el horno va a estar listo cuando el país esté bien”. El sanjuanino incluso agregó que “cualquier economista nos aconsejaría que no invirtamos ahora, pero nosotros necesitamos apostar a la producción local”.

La inversión de este horno, que posibilita la producción de 300 toneladas de cal diarias con menos consumo energético y mejor calidad, no se trata de un gesto altruista, sino que refleja el potencial de la provincia. Es que si bien en la actualidad sufren la crisis económica y otros problemas, entre ellos la logística, la producción de cal puede convertirse en un verdadero gigante productivo que posicione a San Juan como uno de los primeros de la región internacional.

Uno de los hornos doble cuba Maerz

Los números son claros, los yacimientos de cal de San Juan no sólo son muy ricos, sino que también tienen un producto de excelente calidad. Las cales de la provincia tienen las características para los grandes consumidores industriales, entre los que se encuentra Chile. Con la implementación de tecnología de punta pueden producir más material exportable y además con los requisitos ecológicos que exigen muchos de los mercados.

Es justamente el país vecino el gran objetivo de empresas como Calera San Juan, ya que por la producción minera del otro lado de la cordillera necesitan 550 mil toneladas de cal anuales, de las que sólo pueden producir unas 150 mil. El resto lo compran al exterior y la provincia es una de las grandes candidatas, aunque en la actualidad apenas si produce un 10% de ese volumen y se encuentra con serias dificultades para llevarlo a los grandes centros exportadores.

Además, sin salir al país vecino, si se reactivan minas locales como Pachón los caleros locales podrían aumentar considerablemente sus ventas. También está la venta a la industria de la construcción, la purificación de agua y hasta los fabricantes de papel. 

Es en la logística donde San Juan encuentra su verdadero techo, ya que a pesar de las buenas condiciones, transportar el producto hasta Chile hace que el precio se eleve hasta que se vuelva poco rentable. Pero las perspectivas se estarían encaminando hacia una solución, o al menos así lo ve Raúl Cabanay de Caleras San Juan.

La clave está en la ruta que une Sarmiento con Calingasta a través de Pedernal, la esperada RN 153. Esta obra simplificaría y acortaría el viaje entre San Juan y el paso mendocino Libertadores y ya tiene un proyecto de realización concreto, que la Provincia le dio a Vialidad Nacional. Por el momento, no hay novedades en cuanto empezará la obra, que sólo espera por la financiación nacional para iniciar la conexión clave.

Además hay otros dos proyectos que cambiarían el mapa exportador de San Juan, uno con posibilidades cercanas y otro a futuro. El primero es la reconexión del ferrocarril, que permitiría un transporte más rápido y con menos costos. Además está el proyecto del Túnel de Agua Negra, que tiene el mayor potencial estratégico, pero actualmente se encuentra demorado por un sinfín de idas y vueltas.

A pesar de las demoras, los productores caleros siguen apostando a la provincia, como es el caso de Caleras San Juan. Lejos del consejo del economista hipotético de no invertir, empresarios, el Estado y hasta los bancos, incluyendo uno de alemania que prestó el dinero con tasas bajísimas y dos años de gracia, confían en el futuro de polo productivo de cal de San Juan. 

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