"El embalse de Ullum está a 1,20 metros
de la cota máxima; el de Punta Negra a 50 centímetros del coronamiento y Los Caracoles
a 1 metro por debajo de la cota máxima. Estos márgenes que dejamos son de
seguridad, por si hubiera alguna crecida no prevista", dijo Edgardo Güerci,
titular de la Secretaría del Agua.
Con estos niveles óptimos de agua se cumple el
pronóstico que hizo el presidente de EPSE, Víctor Doña, el año pasado. Pero
además, gracias a estos volúmenes, las tres centrales están produciendo energía.
Güerci contó que la Comisión de Embalses,
formada por funcionarios de su secretaría, EPSE, Recursos Energéticos e Hidráulica
se reúne cada 15 días. "Desde que el Gobernador Uñac creó la secretaría
del Agua nos reunimos dos veces por mes para la planificación de los embalses,
para ver que caudales vamos teniendo y cómo lo vamos manejando en función de la
energía. Eso nos está permitiendo llevar a esta fecha muy buenos caudales en
cada embalse", dijo.
El funcionario agregó que si bien aún es
pronto para un pronóstico de caudales de la próxima temporada, hay indicios de
que será bueno, igual o mejor que el anterior.
En la temporada 2016-2017 se pronosticó un
escurrimiento de 1.800 hm3, y para la 2017-2018 es posible que se llegue a los
2.000 hm3.
"Faltan julio, agosto y septiembre para
la medición y faltan varias nevadas. Creemos que vamos a llegar a los 2.000 hm3
lo que es un caudal medio promedio, considerado normal en la historia del rio
San Juan. Pero muy bueno si tenemos en cuenta que en épocas de mucha sequia
teníamos 800 hm3, un caudal muy bajo. Necesitamos 1.200 a 1.300 hm3 para un
riego normal. Con esta cantidad de agua llegamos al 70 % de todas las hectáreas
con derecho a riego", aseguró.
Las expectativas de repetir un buen ciclo
hídrico de Güerci se basan en la cantidad de nieve que cayó y en lo que aún
falta de invierno. También en las lecturas de imágenes satelitales que indican
que las grandes manchas de nieve son iguales a las de la misma fecha de 2016. Pero
además, los datos de las estaciones meteorológicas remotas señalan que hay
partes de las cuencas con estimaciones parecidas al año pasado. Sin embargo
para las cifras oficiales de escurrimiento hay que esperar a septiembre, cuando
se mide la nieve in situ. Allí se toma la densidad y altura de la nieve ya
consolidada, se hacen proyecciones y se estima un pronóstico. "Necesitamos
que ese pronóstico sea lo más acertado posible para administrar el ciclo
hidrológico para el próximo año. Así vamos planificando con mes anticipado y se
va corrigiendo con un sistema muy participativo, con las juntas de riego",
aclaró el funcionario.
Agregó que "la construcción de los diques
ha consolidado un proyecto muy importante y más cuando tengamos Tambolar, ahí
vamos a poder acumular 2000 hm3 y ese
volumen guardado nos permitirá atenuar años de caudales bajos y sequía. Con el buen
manejo del agua en los diques podemos sostener hasta 4 y 5 años un riego normal
aún con caudales bajos", destacó.