“Nos demoramos un año en trabajarlo porque básicamente está creado por los chicos, ellos eligieron sabores, diseño de envase, etiquetas. Organizamos paneles de degustación con grupos de chicos que eran hijos de empleados y de amigos y eligieron los sabores que más les gustaban, lo mismo con el diseño”, contó Adriana Graziani.
La hija del fundador de la empresa dijo que había una necesidad en el mercado de un producto para chicos, “queríamos un producto divertido, que llame la atención del niño y que sea fácil de llevar en la mochila porque los que habían estaban buenos, pero no eran prácticos para transportarlos”.
Como Ricachón es el primer producto de Graziani destinado a los chicos, no dejaron ningún detalle librado al azar y por eso el proceso resultó largo. Cada uno de los sabores, frutilla, uva, naranja-banana y manzana, tiene un diseño diferente y especial en la botella y fueron los niños los que seleccionaron esos personajes que son dinosaurios coloridos que hicieron que las botellitas se volvieran coleccionables.
Ricachón gana en practicidad, en sabor, pero también en salud, ya que fue pensado como una bebida natural sin azúcar, para que pueda ser consumido sin generar problemas de sobrepeso. “Es como un agua saborizada de bajas calorías para que todos lo pueden tomar con libertad”, dijo Graziani.
El proceso se realiza completamente en la planta de Chimbas, desde el jugo al soplado de las botellas con matricería propia, y el etiquetado. Las máquinas ya las tenían gracias a una importante inversión realizada el año pasado.
“Es una apuesta importante en épocas que se venían difíciles para la industria, el 2013 se vislumbraba como un año complicado, pero había que apostar a otras cosas de lo contrario no había forma de sostener el mismo ritmo”, aseguró Graziani.
El éxito de Ricachón cruzó las fronteras de la provincia y se vende en Córdoba, Buenos Aires, San Luis, La Rioja y Mendoza.
“Lo mejor es que el producto fue aceptado desde su exposición, se trabajó mucho en la exhibición en puntos de venta para que llame la atención en góndola y la gente lo elige desde allí”, señaló.
Una apuesta para ganar
Graziani también fabrica agua mineral, amargos, jugos para diluir, soda y edulcorantes. “La producción en algunos productos viene en baja pero en otros, como el agua o el amargo, crece año a año y vienen aumentando su producción con cifras interesantes”, dijo Graziani.
“Se invirtió en maquinarias el año pasado y se aumentó la planta de empleados por la línea nueva que se agrega para trabajar en forma paralela”, agregó.
La empresa
Con un camión viejo y 133 cajones de vino, Carlos Graziani inició la distribución de bebidas en San Juan en 1962. En 1988 incorporó la elaboración de jugos concentrados con marca propia y en 1998 sumó una nueva línea de llenado con la que ingresó al mercado de gaseosas. Para entonces en la empresa trabajaba toda la familia.
Hoy Graziani cuenta con una planta de 2.600 m2, y maquinarias de alta tecnología que les permite realizar envases varios, con una capacidad de producción de 6 millones por mes. Produce: Jugo concentrado, soda, amargos, agua mineral y gaseosas.