La gran promesa del agro

Pavimentando el camino del pistacho: Ahora quieren un estudio profundo

Hay unas 500 hectáreas en la provincia y eso significa el 60 % de todo el país. Las condiciones de clima y suelo son óptimas y la demanda aumenta en el mercado internacional, pero desde el Gobierno no quieren alentar hasta no tener estudios serios. Por Viviana Pastor.
jueves, 27 de junio de 2013 · 08:09

Por Viviana Pastor

Un estudio profundo y serio sobre el pistacho en San Juan, sus mayores rendimientos y las zonas más propicias, es lo que está buscando el Ministerio de Producción y Desarrollo Económico. “La idea es desarrollar un estudio sobre las posibilidades de hacer variedades propias a partir de multiplicación genética. Esto en base a una experiencia realizada en Misiones y Corrientes para desarrollar frutales. Queremos aplicar esa tecnología acá a partir de plantas de pistacho que andan muy bien”, dijo Marcelo Alós, titular del área.

El Ministro admitió que sobre el tema pistacho, “no hay claridad”, por eso se está gestionando junto con la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación, a cargo de Tulio del Bono, un financiamiento del Ministerio de Ciencia de la Nación, a través de Proyectos de Investigación Científica y Tecnológica Orientados (PICT-O). “Ya fue presentado el proyecto y está en evaluación, es posible nos den los fondos para investigar”, dijo confiado Alós.

Con este paso, el Gobierno de la Provincia quiere pisar firme con el pistacho y que no pase lo que pasó con el olivo en las zonas donde no se dio y que puso en vilo unas 9.000 hectáreas de diferimientos impositivos que ahora buscan reconvertir.

En julio del año pasado, Tiempo de San Juan publicó que de las 24.000 hectáreas de olivos que hay actualmente en la Provincia, según las cifras del último informe de gestión del Ministerio de Producción (2011), unas 9.000 hectáreas están dañadas por las heladas ocurridas en los últimos 3 años, es decir un 37,5 %. Este cultivo no podría prosperar en las zonas bajas de los departamentos 25 de Mayo, San Martín, Caucete, 9 de Julio y Angaco.

El pistacho parece ser la respuesta para recuperar esas 9.000 hectáreas, pero esta vez no quieren dar un paso en falso. “Primero realizamos el Primer Seminario de Pistacho, para echar luz sobre el tema, el Gobierno tiene esperanzas de que sea una buena alternativa de diversificación para San Juan, pero cuidado, no queremos que nos pase como pasó con otros cultivos”, dijo Alós.

Según las cifras del Ministerio, en la provincia hay entre 450 y 500 hectáreas de pistacho, esto es casi el 60 % de lo plantado en todo el país. Los principales productores son: Maximiliano Ighani (Pisté), Juan Bravo (Frutos del Sol), y empresarios de Buenos Aires como Marcelo Nemirovsky (Pistachos de los Andes) y Norberto Tadioli (Polo Pistachero).

El funcionario contó que la gente de Polo Pistachero construyó un vivero en Zonda para el desarrollo de plantas libres de virus. También Bravo e Ighani realizan plantas de pistacho y venden. Hay varios interesados en sumar hectáreas.

El Ministerio realizó un estudio de factibilidad económica del pistacho para la Colonia Agrícola 25 de Mayo, y Alós dijo que en términos generales es un cultivo que andaría muy bien en rentabilidad, tiene costos operativos buenos y la demanda es muy alta. “Pero somos conscientes de que hay que tener espalda financiera porque la inversión inicial es grande y hay que esperar entre 7 y 10 años para la primer cosecha. Desde el Estado le estamos buscando la vuelta porque  no hay entidad financiera que esté financiado proyectos a largo plazo”, señaló.
 
Dos casos pioneros

El iraní Marcelo Ighani fue el primero en plantar pistacho en San Juan, en 1980. Lo hizo con semillas traídas de Irán en la zona de Rawson, donde hoy tiene la planta procesadora. La prueba dio resultado y buscó un socio, Juan Bravo, para traer tecnología de California, mecanizar la cosecha, obtener mayores rendimientos por hectárea y un mejor producto.
Juntos realizaron el primer viaje a Estados Unidos en 1990 y en el ‘94 iniciaron la primera finca en San Martín. Bravo e Ighani se separaron en el ’98 y cada uno siguió produciendo por su cuenta, el primero tiene hoy 250 hectáreas de pistacho y el segundo 50, que se elevarán a 55 este año con nuevas plantas.

“En el mercado interno ofrecemos el pistacho más grande y mejor tostado, estilo iraní, sumergimos el pistacho en salmuera y lo tostamos en tandas de 80 kilos. El volumen se agota en agosto  porque es poca la producción. Exportamos desde hace 3 años, pero sólo lo necesario para solventar los gastos de cosecha, que son altos, y el resto se vende al mercado interno”, dijo  Maximiliano Ighani, hoy al frente de la firma.

El produce unas 100 toneladas de pistacho, pero el volumen va creciendo todos los años, hay 10 hectáreas que entraron en producción hace 2 años y aún tienen  margen para seguir creciendo, también hay árboles chicos que se van a ir sumando. Su techo es de unas 350 toneladas. La marca con la que comercializa es Pisté.

Toda la maquinaria del proceso de secado y tostado la hicieron en San Juan, adaptando y rediseñando otras existentes. Ighani tiene vivero y vende plantas, pero dijo que actualmente no se consiguen semillas en EEUU, debido a la alta demanda.

“En el pistacho hay desconocimiento, como pasa con cualquier cosa nueva, no por falta de capacidad empresarial”, dijo

Juan Bravo, dijo que ha logrado producir semillas por primera vez este año y cuenta con unas 20.000 semillas producidas de árboles padre y madre. Su finca está en San Martín y toda la  tecnología se trajo de Estados Unidos.

En su vivero tiene 50.000 plantas disponibles para vender, “el que quiera puede plantar”, aseguró.  “Hay muchas consultas, pero es una planta cara y no hay financiación para este tipo de proyectos; para 60 hectáreas se necesitan unas 20.000 plantas y cada planta cuesta 60 pesos”, dijo Bravo.

Aseguró que 25 de Mayo es una zona óptima para el pistacho, donde el olivo fracasó.  “Es una buena oportunidad para hacer pistacho; sólo falta plata para financiar al productor o bien empresas con espaldas. Creo que la provincia debería tener unas 6.000 hectáreas de pistacho y nos las 500 que hay actualmente”, señaló.

Para este empresario, el negocio del pistacho es para vender al exterior, y que si bien hay una alta demanda nacional, “el negocio es exportar”.

Inversión alta

Según cálculos de los productores pistacheros, la inversión necesaria para una nueva plantación es de unos 25.000 dólares por hectárea. Esto incluye un inicio desde cero, incluyendo la tierra, perforación, cierre perimetral, casa, galpón; la unidad económica mínima da una perforación es de 60 hectáreas. El 80 % de la inversión se pone en el primer año. El recupero llega con 3 cosechas. Es decir que después de 9 años se recupera, si todo sale bien.

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