En varias fincas de la provincia hay plantas de vid de la variedad Syrah que murieron a causa de una enfermedad todavía no descubierta. Incluso hay otras variedades enfermas con virus que no las matan pero afectan su producción. Por eso, el Ministerio de Producción y Desarrollo Económico está trabajando en un plan para producir plantas de vid libres de virus para que los viveros las reproduzcan y las vendan, según informó el ministro Marcelo Alós. Las plantas libres de virus se producirán en el Instituto Hortícola Semillero y creen que estarán disponibles en el 2015.
El daño causado por estas enfermedades fue descubierto hace algunos años por dos ingenieros agrónomos que trabajan en el sector privado: Néstor Desgens y Gustavo Matocq. “Nos somos investigadores, somos ingenieros de la actividad privada que comenzamos a ver algo que nos llamó la atención y nos preocupó. Vimos en muchos cuarteles de la provincia plantas de Syrah que aparecían muertas. Comenzamos a ver similitudes y lo informamos al INV, al INTA y al Gobierno”, contó Desgens.
No es un problema menor, el Syrah buscó imponerse como varietal emblema de la provincia, ya que en este suelo y clima sus uvas encontraron la mejor expresión del país. Según el censo realizado por el INV, en el 2008 había 3.429 hectáreas de Syrah en San Juan, mientras que en 1990 sólo había 27 hectáreas. El salto cuantitativo se produjo a partir del año 2000 de la mano de los diferimientos impositivos.
Según el sondeo realizado por Desgens y Matocq, de unas 600 hectáreas relevadas en 50 propiedades distintas, el 50 % de las plantas de Syrah están afectadas en distinto grado.
A principios de 2004, estos profesionales comenzaron a observar una disminución del vigor de las vides. Luego vieron que las plantas afectadas presentaban cavidades en el tronco, y luego un decaimiento gradual a nivel vegetativo con una disminución del largo del brote. Esto tenía como consecuencia una reducción paulatina de la producción, afectaba la calidad y llegaba finalmente a la muerte de las plantas.
“Con el correr de los años esta situación comenzó a ser más frecuente, aumentando de manera significativa a niveles que para nosotros comenzaban a ser preocupantes. A consecuencia de ello, además por la trascendencia que había alcanzado el Syrah en nuestra provincia es que decidimos a partir del año 2006 iniciar un proyecto personal para comenzar a estudiar el tema”, señaló Desgens.
¿Qué tipo de enfermedad es la que ataca al Syrah? No se sabe aún, creen que podría ser un agente emparentado con un virus, pero no está definido. “No es sencillo, no hay mucha investigación en el país al respecto, incluso en el mundo no hay certezas. El problema es que no tiene solución, cuando se detecta no hay tratamiento posible”, señaló.
Sobre cómo llegó la enfermedad al país es más fácil elaborar un argumento: La mayoría de las plantas fueron importadas en la explosión de Syrah a partir del 2000. Las empresas líderes importaron plantas de Europa, los viveristas comenzaron a sacar material de esas plantas y ahí se produjo el contagio con la multiplicación de plantas infectadas. Los investigadores definieron que las plantas viejas de Syrah que había en la provincia, no tenían ningún problema y son plantas sanas. En Mendoza también tienen este problema con este varietal.
El plan para replantar
Como las plantas infectadas no tienen solución, comienzan a producir menos y terminan secándose y muriendo, desde el Ministerio trabajan para producir plantas libres de virus que reemplacen a las enfermas.
Jorge Escobar, director de Asuntos Vitivinícolas, explicó que trabajan en tres líneas: Primero hay que detectar las vides sanas, sin síntomas, luego se marcan, se obtienen muestras y se envían al laboratorio para hacer análisis de virus. Una vez que los análisis definen que es una planta sana, se obtendrá material de propagación de estas plantas. La idea es multiplicarlas en el Instituto Hortícola Semillero donde están armando un laboratorio y capacitando a los técnicos. Esa reproducción de plantas sanas se entregará a los viveros para que reproduzcan y provean al productor este material sano, vides de sanidad controlada.
“Para esta campaña empezamos a tener material en el Instituto de manera que en la próxima campaña los viveros tengan plantas y en el 2015 deberían tener plantas para vender”, dijo Escobar.
Para dar el primer paso, es decir detectar plantas sanas para poder reproducirla, se contará con el ojo avezado de los profesionales que descubrieron el problema quienes capacitarán a la gente que realizará el trabajo de campo.





