Se anunció el miércoles 16: San Juan tendrá su primera refinería de petróleo en el departamento 9 de Julio, y procesará crudo que llegará de Salta, Mendoza y Neuquén. En la construcción de la planta de Petro San Juan, de capitales argentinos, italianos y portugueses, invertirán 26,5 millones de dólares y el plazo de ejecución es de 18 meses para la primera etapa, que incluye la planta de tratamiento de aceites industriales; y 24 meses para la construcción de la refinería.
Pero esta unidad de negocios incluye también la llegada al consumidor final con el desarrollo de estaciones de servicio, seduciendo primero a las de bandera blanca y después analizando otras alternativas como la refuncionalización de estaciones cerradas.
“Hemos pensado el desarrollo comercial en dos frentes: grandes consumidores, como la industria, minería, agro, construcción; y consumidor final. Para llegar al cliente individual se empezará paulatinamente con el desarrollo de estaciones de servicio con la finalidad de insertar la marca Petro San Juan”, dijo Eduardo Savastano, a cargo de Relaciones Institucionales de la firma.
Explicó que primero buscarán locaciones que ayuden a este desarrollo, “se está haciendo un análisis de las ubicaciones estratégicas para invitar a los estacioneros de bandera blanca, esto se hará en forma paulatina”.
Sin embargo, la mayor parte de los 15 millones de litros mensuales de combustible que producirá la refinería, será captada por los grandes clientes.
Tal como lo había adelantado Tiempo de San Juan en la edición del 12 de octubre, esta nueva industria cambiará la matriz energética de la provincia, pero también su perfil industrial. El combo completo lo tendría San Juan si alguna de las exploraciones de hidrocarburos que se realizan actualmente, encontrara alguna cuenca con posibilidades de explotación.
“Se espera tener un precio competitivo, las ventajas de refinerías de este volumen es que pueden acompañar al mercado ofreciendo una relación óptima de precio-calidad”, señaló.
La industria, que se ubicará en un predio de 17 hectáreas ubicado detrás del cementerio de 9 de Julio, no generará residuos. Savastano explicó que el proceso de refino, es decir la separación del petróleo, se realiza por ebullición, se van produciendo cortes y esos gases son reutilizados en el proceso, por eso “no tiene gases contaminantes”.
“La meta es satisfacer la demanda no satisfecha de la provincia y apostar al mayor desarrollo”, dijo.





