-Corría el año 2004. Ya desde mayo de 2003 se había comenzado a salir de la crisis institucional, financiera, económica, política y social que asoló a la Argentina en los dos años anteriores. Se podía comenzar a mirar para adelante y dejar de pensar solamente en cómo pagar los sueldos y mantener las fuentes de trabajo. Justamente, con la idea de trasmitir otra perspectiva que estar mirándose la nariz, con un amigo, Elio Azerrad, pensamos desde una modesta publicación que dirigíamos, en organizar una reunión de reflexión sobre el Bicentenario. Faltaban varios años para 2010 pero creímos que había llegado el tiempo de llevar el debate en otra dirección. Invitado que fue el novel gobernador Gioja, tuve con él un par de reuniones para hablar libremente del tema y de esa conversación surgieron dos puntos que fueron posteriormente núcleo de su disertación: San Juan padecía dos problemas principales, la desunión y el aislamiento. El primero, descripto por las 175 gobernaciones ejercidas en menos de 200 años, más precisamente desde 1856, momento de sanción de nuestra primera Constitución. La segunda, por la falta de relación cultural y económica con el mundo, visible por la escasez de las exportaciones y la falta de protagonismo nacional de sus dirigentes. Nadie había ocupado el espacio de los Sarmiento, Guillermo Rawson o Salvador María del Carril.
miércoles 22 de abril 2026





