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Por Viviana Pastor
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Hace 7 años, Jorge Pardo empezó a darle forma al sueño de tener su propia empresa de conservas, inclusive dio los primeros pasos con un socio; pero dejó la iniciativa de lado para terminar sus estudios. Cuando se recibió de licenciado en Administración de Empresas, volvió a la carga con la misma idea.
Hoy, la marca de conservas y productos gourmet Huertas de Cuyo ha logrado el reconocimiento de los sanjuaninos y de varios consumidores del país. Estos productos “entran por los ojos” gracias al delicado proceso de envasado que se realiza en forma artesanal: esto significa que cada aceituna se coloca a mano dentro del frasco para que luego luzcan en perfecta alineación.
Cuando en el 2007 Pardo retomó la fábrica junto a su esposa Fernanda vivieron etapas difíciles. “En San Juan mucha gente hace salsa casera o dulces, entonces no era fácil. Pero de a poquito lo fuimos logrando, nos fuimos esforzando mucho, apostamos a lo artesanal en las presentaciones, dándole un toque distinto”, contó Pardo.
Desde el Ministerio de Producción y Desarrollo Económico lo invitaron a participar de varias ferias en Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Mendoza y San Luis, donde pudo dar a conocer sus delicias a compradores de estos grandes centros de consumo. Esos contactos le permitieron ventas fuera de San Juan. Por ahora, Pardo no trabaja con representantes, sino que él vende directamente a esas provincias. También, desde hace 5 años participa en la exposición industrial y productiva de la Fiesta del Sol.
La firma fue creciendo en ventas cada año, pero son ellos mismos los que siguen elaborando los productos: aceitunas rellenas, mermeladas, almíbares, y antipasto. Cuando en temporada deben apurar la producción de algún dulce de estación contratan empleados por horas. Todo se elabora con materia prima de la provincia.
El rubro es delicado por tratarse de alimentos, requiere muchas inspecciones y certificaciones y Pardo las tiene todas, desde la habilitación del establecimiento donde producen, hasta la de cada uno de los productos por separado. La firma cuenta con el asesoramiento permanente de una licenciada en Alimentos.
“Las conservas sanjuaninas son muy bien consideradas en el país, por eso el éxito lo vimos primero afuera”, dijo Pardo.
Casi no hay tecnología en la sala de elaboración, sólo una pequeña máquina de acero inoxidable, una procesadora que permite que las batatas queden limpias, redondas y perfectas para el almíbar. Hace más de un año, el empresario presentó un proyecto ante el FONTPRO (Fondo Tecnológico Provincial) para poder adquirir más tecnología, algo elemental para poder seguir creciendo en volumen y en calidad, pero aún no tuvo resultados de esa presentación.
“El mercado gourmet está en alza, pero tiene costos de insumos que son muy altos y elevan los precios finales”, aseguró Pardo. Y agregó: “Soy una persona positiva. La situación general de la provincia es espectacular, hay muchas posibilidades. Yo la comparo con Córdoba, donde estuve ayer, y no está en buena situación, tiene atrasados los sueldos, hay piquetes y paros todo el tiempo, eso no lo vemos acá”.
En la provincia, los productos Huertas de Cuyo se venden en vinotecas, supermercado Myriam, La Casa del Jamón, casas de regionales y en las verdulerías más paquetas.
Costumbres de familia
La elaboración de conservas es una ancestral costumbre en la familia de Pardo, aprendida de los abuelos que vinieron de Mallorca. “A mí siempre me gustó, lo veía como un mercado muy interesante, pero hay que trabajar muchísimo, no es producir y vender. El mercado te va exigiendo cada vez más”, contó el empresario.
Jorge y su esposa Fernanda tienen una nena, Victoria, de 2 años y medio; y a veces se turnan para trabajar y estar con ella, porque trabajan sin horarios y a veces más de 10 horas al día. “Es una firma netamente familiar, nos ayudan nuestros padres y nuestros hermanos”, dijo.
Para desenchufarse, salen a caminar juntos o aprovechan un fin de semana largo para salir a vender los productos a otras provincias, pasean y disfrutan. “El proceso de venta es lindo, lo disfrutamos mucho, vas proyectando, tomando un mate, conociendo”, dijo.
Para su empresa, Pardo proyecta seguir ofreciendo un producto gourmet de excelente calidad y expandirse a un mercado de consumo más masivo, para lo cual necesitará adquirir más tecnología.
Sector solidario
Huertas de Cuyo, Ilinca, San Quintin, y Pistec, son marcas de productos gourmet de San Juan y sus propietarios han formado un sólido grupo de amigos que además trabajan juntos en la promoción y venta de sus productos. “Somos muy amigos todos, vendemos juntos, nos promocionamos en equipo, si salió un cliente le mandamos la lista de precios de los productos de todo el grupo y damos soluciones amplias al comprador. Tenemos un grupo de trabajo y amistad y nos complementamos para darle solución a los problemas”, dijo Pardo.
