Como ocurre mes a mes, el Estimador Mensual de Actividad Económica del Indec, que es un anticipo de la variación que cada trimestre en forma desagregada acusa la generación de riqueza por parte del conjunto de los habitantes en el país, no da cuenta del comportamiento de sus componentes.
No obstante, tomando como referencia la medición del Estudio Ferreres y a partir de los indicadores oficiales conocidos, se puede anticipar que la actividad más dinámica ha sido la de los servicios financieros, alimentada por un Banco Central que se ocupa de inundar la plaza de pesos.
Más aún, en un escenario donde la insuficiencia de caja de las cuentas públicas exige crecientes necesidades de financiamiento del gasto.
Pero el dato relevante es que, como ocurre con los precios, se va abriendo la brecha entre las estimaciones del sector público y las de las consultoras privadas, que en el caso de octubre fue de 3,4 puntos porcentuales.
No se trata de una diferencia menor, pero, curiosamente, un número muy parecido de crecimiento es el que se requiere para que el año próximo los tenedores de bonos de la deuda pública puedan volver a cobrar el cupón del PBI. El Presupuesto 2013 estimó un monto de más u$s3.500 millones.
La economía real, sintetizada en el comportamiento de la construcción y del sector manufacturero, mantienen variaciones negativas respecto del año anterior.
El acumulado de los primeros 10 meses del año indica que el PBI creció 2% en comparación con igual tramo de 2011, mientras que si se considera el promedio móvil de doce meses se eleva a 2,7%. De ahí surge que queda un margen entre 1,26 y 0,56 puntos porcentuales de crecimiento para disparar el pago del cupón del PBI.
Fuente: infobae.com