Durante el encuentro, Montenegro detalló a Mayoral la composición de la FA sanjuanina, que representa a cientos de pequeños minifundistas con propiedades de hasta seis hectáreas de trabajo, cantidad que no llega a considerarse como una unidad mínima económica, y que la entidad asiste en diversos proyectos de desarrollo productivo.
En este ámbito, los dirigentes rurales expresaron su visión sobre la actividad minera del país, destacando la importancia de este sector para el crecimiento y desarrollo de las comunidades, en perfecta complementación con otras actividades de la economía real como la agrícola ganadera.
Al respecto, manifestaron “la necesidad de trabajar en conjunto para que ambos sectores productivos unifiquen esfuerzos y puedan establecer ejes básicos de convivencia con planificación estratégica de desarrollo, despojándose de prejuicios y fundamentalismos que históricamente buscan incompatibilizar el desempeño de las dos actividades”.
En tal sentido, Mayoral enfatizó este aspecto afirmando la importancia de “analizar en cada caso la matriz productiva local, bajo la convicción de que podemos convivir con complementariedad y transferencia de experiencias, capacidades, tecnología e infraestructura. Este es el desafío no sólo de San Juan, sino de muchas provincias que poseen actividad minera y agrícola”.
Durante la reunión, Mayoral y los dirigentes agrarios también en la necesidad estratégica de diversificar las actividades regionales para dar mayores ejes de estabilidad económica y social, sin ceñir el destino de la sociedad a una única actividad productiva.
Finalmente acordaron generar acciones conjuntas que fomenten una mayor integración y complementariedad, incorporando también al sector de la educación agro técnica, para fortalecer el desarrollo económico y social tanto de San Juan, como de todo el país.
Fuente: prensa de la secretaría de Minería de la Nación