Fue el tema de todo el jueves. Los Juegos Olímpicos de París 2024 colocaron en el centro de la escena a la argelina, Imane Khelif, después de su victoria durante el primer round del combate contra la italiana, Angela Carini. Hubo polémica. Incluso amarillismo. Un genetista sanjuanino echó luz sobre el caso en el programa Tiempo Olímpico.
"Nunca había sido golpeada tan fuerte", contó la italiana tras su abandono la subcampeona en el Mundial 2019, agregándole aún más impacto al reclamo generalizado. Inmediatamente, los medios de comunicación del mundo catalogaron a la argenina como una mujer "trans". Sin embargo, no es así. Se confirmó que es una mujer cisgénero.
El profesional sanjuanino, Daniel Fernández, explicó que no pudo encontrar fehacientemente cuál es la "condición genética" la deportista de Argelia. Para entender el caso dio el ejemplo del nadador multipremiado Michael Phelps. "Tiene una condición genética que el síndrome de Marfan", rara enfermedad que provoca el alargamiento inusual de las extremidades y que "quizá le permitió tener una ventaja respecto de sus competidores".
"Lo mismo sucede con una variante genética de los ciudadanos de Jamaica, que les permite explotar mucho más la musculatura. Tienen una rápida contracción muscular. No es loco pensar que tengan una mejor predisposición para las pruebas de velocidad. La condición genética les da alguna ventaja", agregó el experto sanjuanino.
Particularmente sobre Imane Khelif, dijo que "ella en su condición cromosómica tiene un cromosoma Y, que es exclusivo de los hombres". "Eso no indica que todas las personas con ese cromosoma sean hombres. Existen diferentes patologías que va a hacer que una persona no responda a la información genética que está en el cromosoma Y. El Y tiene el gen SRI que es el gen que determina la masculinidad. Es la chispa que desarrolla toda la cascada de genes que se van a ir espesando posteriormente para que una persona se desarrolle como hombre", explayó.
Justamente, según Fernández, la boxeadora tiene "una de estas patologías, para que no responda al cromosoma. Tiene alguna insensibilidad en los andrógenos, que son los receptores. Por lo tanto, no desarrolla rasgos masculinos pronunciados. Este tipo de enfermedades hacen que una persona no reaccione de ninguna manera al cromosoma Y, entonces se desarrolla como una mujer".
En ese sentido, puntualizó que "tiene niveles de testosterona más altos de los permitidos para una mujer", pero que eso no modificación que sea efectivamente una mujer que pueda competir con su género. Además, preguntó: "Cuántos otros atletas tendrán ventajas genéticas y no lo sabemos".