López Peláez fue duramente sancionado por la Liga Sanjuanina de Fútbol después de que sus hinchas, en el final del partido con Villa Obrera, protagonizaron serios incidentes en las afueras de su cancha. Producto de la gresca al menos ocho jugadores del conjunto chimbero terminaron heridos: algunos fueron asistidos en Urgencias del Hospital Rawson.
Lo que determinó el Tribunal de Penas del órgano madre del fútbol sanjuanino fue suspender provisoriamente la cancha del equipo de Santa Lucía. En primer término indicaron "correr traslado al Club López Peláez de todas las actuaciones a fin de que presente el descargo correspondiente". Luego comunicaron que "hasta que se resuelva las cuestiones planteadas, se dispone suspender provisoriamente la cancha y el ingreso al público a las instalaciones del club".
También se informó que Rolando Moina y Matías López recibieron 8 y 4 partidos de suspensión respectivamente.
Los incidentes se desataron una vez finalizado el encuentro correspondiente a la Fecha 12 del Torneo de Invierno. El clima ya venía caldeado por la victoria de Villa Obrera en Cuarta División, pero el ambiente se puso mucho más áspero tras el empate en Primera. López Peláez, que ganaba el partido cómodamente por 2-0, terminó jugando con ocho jugadores. A las tres expulsiones se sumaron los 12 minutos adicionales, que le permitieron al conjunto visitante igualar el marcador.
Según fuentes policiales, cuando terminó el partido los fanáticos locales se abalanzaron sobre sus rivales. La intervención de la Policía, en especial del personal del Comando Radioeléctrico Norte, evitó que el final fuese mucho peor.
El balance de este violento episodio dejó a seis jugadores de Villa Obrera con cortes en el cuero cabelludo, producto de pedradas y botellazos, y otros dos heridos con arma blanca. Uno de los futbolistas también sufrió un corte en la parte superior de uno de sus ojos.